Juegos peligrosos

Mis hijos son mi principal fuente de inspiración y están sufriendo el efecto blog. Siempre hay uno que dice una frase gloriosa y entonces otro le advierte: “Cuidado, no digas eso que lo pone mamá en su blog”. Menos mal que mis niños son de la especie “no me callo ni debajo del agua”, así que, de momento, sigo teniendo ocurrencias para rato.

Lo de hoy sucedió hace algunas semanas. Habitualmente es mi marido quien va a buscar a los chicos a los entrenamientos de fútbol. Sin embargo, ese día me tocó a mí  recoger a X. Le llamo así porque, como el tema era espinoso, le pedí permiso para contarlo y llegamos al acuerdo de que sí, pero sin nombres, por favor.
Yo iba en el coche pensando en mis cosas: en qué iba a poner de cena, en si los pequeños se habrían duchado y hecho los deberes, en si me daría tiempo a poner la lavadora… Entonces X me sacó de mis pensamientos: “Mamá, ¿tú has “jugado” alguna vez a la ouija?”. En mi cerebro se registró: ouija, demonio, ¡alarma roja!
Paré el coche y miré a los ojos a X: “Tú ya sabes que a quien se invoca en la ouija es al demonio. Que para invocar a Dios, a los ángeles o a los santos, se reza. Que…”
“Tranquila, mamá. Que yo no he jugado. Solo te he hecho una pregunta.”
Era verdad, así que contesté: “Pues claro que no. ¿Qué pregunta es esa?”
“Es que bastantes de mis compañeros de equipo han jugado y algunos de su padres también.”

Como todos los padres, nosotros intentamos educar a nuestros hijos lo mejor posible. Como es una tarea ardua establecemos nuestras prioridades. Hay temas fundamentales, importantes, convenientes,… El demonio es de los fundamentales y transmitimos, combinando el método de la repetición y el ejemplo, cuatro verdades básicas:

1. El demonio existe y es más listo y poderoso que tú.

2. Dios es más listo y poderoso que el demonio.

3. La mejor defensa es procurar vivir en gracia, es decir, cumplir los mandamientos, recibir los sacramentos y rezar.

4. La mejor estrategia es no abrirle la puerta al demonio. Por eso, nos mantenemos alejados de la ouija, los adivinos, los quiromantes, el tarot, las creencias y prácticas dudosas sobre energías, pirámides, cristales, etc, etc.

En resumen, lo que yo les digo a mis hijos es: Al enemigo, ni agua.

María José Arranz

Mi blog "Andar por casa" 

Me llamo Mª José tengo 48 años, llevo casada con Juanjo casi 24 y tengo 7 hijos: Itziar de 20, Ignacio de casi 18, Javier de 16, “Juanjito” (es para distinguirlo de su padre, ¡en fin!) de 14, Pablo de 13, Mª Maravillas de Jesús (con todas las letras, que su nombre es el cumplimiento de una promesa) con 10 años y Rafael, el benjamín, de 8.
Ah, se me olvidaba, también soy licenciada en Derecho y, en mis ratos libres, trabajo en la administración de una revista.

María José Arranz es autora, editoray responsable del Blog Andar por casa, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

Más en esta categoría: « El Señor me lo dio Eres la mejor »
Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo