Miércoles, 20 Noviembre 2019 00:46

Christian 2.0 (Crítica a "33 El Musical")

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Querido Christian 2.0.:

Me comentas que has visto por enésima vez “33 El Musical” y por tus palabras puedo deducir la exaltación de ánimo que te produce. Estás deslumbrado. Creo que exageras ensalzando la calidad de dicho musical. Pero que lo recomiendes a creyentes y no creyentes como medio de evangelización y de acercamiento a Jesucristo, sobrepasa toda prudencia. Lo siento mi querido Cristian 2.0. pero no puedo estar más en desacuerdo.

Vayamos por partes. 

Si bien no soy musicólogo, ni crítico teatral, soy, como bien sabes, un gran aficionado desde mi infancia a la zarzuela, a la ópera, a la revista (género musical desaparecido) y a los musicales.

Desde el punto de vista del espectáculo, mi opinión es la siguiente: la puesta en escena realmente es buena. Los medios técnicos están al nivel de cualquier teatro moderno. El libreto, aunque aceptable, podría ser mejor porque el tema que trata es apasionante. Pero la música es bastante flojita. A la música le falta instrumentación, fuerza, emoción, apenas hay armonía, contrapuntos y la melodía es bastante plana y repetitiva. La música debe transmitir emociones concretas en momentos clave o precisos para resaltar la idea (por ejemplo “E lucevan le stelle” de Tosca o “Getsemaní” de Jesus Christ Superstar). Creo que la música pasa de puntillas y ¡es un musical! Evidentemente, el autor, Toño Casado, que tiene todos mis respetos, no es Puccini, ni Verdi; ni Sorozábal, ni Moreno Torroba; ni Andrew Lloyd Webber, ni Claude-Michel Schönberg, ni Leonard Bernstein. 

Pero desde una visión religioso – teológica hay varios aspectos en los que ningún católico puede estar de acuerdo, aunque Toño Casado sea sacerdote. 

En primer lugar, fíjate en la figura de Jesús. Es estupendo, Christian 2.0., que se presente un Jesús moderno, actual, basado en el amor, tal vez algo “happy” e inocentón… pero nos olvidamos del Jesús histórico. No sólo del Jesús encuadrado en unas coordenadas históricas y sociológicas, importantes para entender mucho de lo que hizo y dijo, sino del Jesús que vivió, murió y resucitó y está presente en la historia, acompañando a cada persona, a toda la humanidad. Christian 2.0., cada persona tiene su idea de Jesús, muchas veces influenciado por una película o una lectura piadosa, pero no en una lectura seria y reflexiva de los evangelios. A mí, por ejemplo, me gusta el “Jesús” de “El Hombre que hacía milagros”, o el de la película “Jesús” (la Biblia), interpretado por Jeremy Sisto y dirigida por Roger Young, pero, según dicen los expertos, el más “evangélico” o , al menos,  el que más se aproxima, es el interpretado por Robert Powell en “Jesús de Nazaret” de Franco Zeffirelli.

En la escena en la que se pregunta en un programa de televisión por quién es Jesús, se presentan las siguientes respuestas: el Jesús revolucionario-marxista de la teología de la liberación expuesto por el apóstol Santiago, el Jesús de la teología católica presentado por un ridiculizado sacerdote, el Jesús de la New Age y el Jesús de una puritana y excéntrica mujer. Craso error, Christian, comparar todas estas formas de entender a Jesús equivocadas con la idea de la teología y ponerlas en el mismo nivel es puro relativismo. El Jesús moderno de la obra no casa con el Jesús que confesamos en el Credo. Se acerca más bien al de una visión neoarrianista. 

En segundo lugar, Christian 2. 0., a lo largo de la obra, persiste una crítica feroz a la Iglesia. La idea que transmite es que la Iglesia de Cristo, la nuestra, (los sacerdotes del sanedrín), es la que condena al Jesús colega, al que mola mogollón y además que el gran fracaso de Cristo es precisamente haber creado la Iglesia (escena de Getsemaní y los demonios).  Otra idea distorsionada, porque Jesús, como dijo en el Sermón de la Montaña, no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a darles plenitud; no vino para acabar con la religión, los preceptos o el clero. Jesús denunció la mala praxis religiosa, la religión que oprime al hombre y en lugar de acercarle a Dios, le aleja; denunció la hipocresía y el quedarse en la letra de la Ley. Claro que denunció el negocio del Templo y expulsó a los mercaderes ¡faltaría más! Pero Jesús era un judío piadoso y cumplidor de la Ley y de las costumbres y usos del judaísmo: era un rabí o rabboni, un maestro. Por su puesto que estuvo al lado de los pobres, de los niños, de los enfermos y de los pecadores; comía con prostitutas y publicanos, pero les invitaba a la conversión y al perdón de sus pecados; también trataba con ricos, soldados romanos y con extranjeros. Y entre su grupo de seguidores había mujeres, las más fieles y valientes en los peores momentos de su vida. Pero de ahí al Jesús de la obra…

¿No te ha fijado amigo Christian 2.0. que los sacerdotes representados en la obra no corresponden a los del segundo templo, el de la época de Jesús, con sus barbas, los peiot, las túnicas, los talits, etc? ¿No te has fijado que cada vez que intervienen los sacerdotes los acordes de la música imitan al Canto Gregoriano? ¿Y sus vestiduras? Cierto que no son hábitos, ni sotanas, ni ropajes litúrgicos, ni llevan cruces, pero usan unas túnicas negras con unas capas con capuchas parecidas a las benedictinas, con toques de color rojo, una especie de ¿estola? de color rojo y unos guantes también rojos, que según coloquen los brazos simulan una cruz. Hábilmente, representan la jerarquía católica.

¿Es casual que el personaje del Sumo Sacerdote Caifás hable con acento argentino y que interprete un tango cantando y bailando? No estimado Christian 2.0. Apunta directamente al Santo Padre, Francisco como dicen los progres. Es sabido que el Papa Francisco I no deja indiferente a nadie. Que dentro de la Iglesia, usando el término taurino, genera división de opiniones. Te puede gustar más o menos lo que dice (salvo en cuestiones de fe) o como actúa… pero es el Vicario de Cristo en la Tierra, calza las sandalias del pescador, y lo menos que podemos hacer por él es rezar.

Lo mismo ocurre con la Iglesia. Estaremos de acuerdo o no con los pronunciamientos de la Conferencia Episcopal, con tal obispo o con este o aquel sacerdote. Sin embargo, no entiendo a cuento de qué se ridiculiza al sacerdote representándole gordo, sudoroso, con un catecismo en las manos y con cleryman. Luego Christian 2. 0. no hay vocaciones.

Hablamos de la Iglesia querida por Dios Padre, instituida por Jesucristo y animada por el Espíritu Santo. Es el Pueblo de Dios en el que culmina la Historia de la Salvación para llevarla a todos los hombres. Y le pese a quien le pese, es la institución más longeva de la historia de la humanidad. Por algo será, amigo Christian 2.0., por algo será. Además, como les digo a mis alumnos, la Iglesia no sólo es la jerarquía, somos todos los bautizados. Mira Christian 2.0., me gustará más o menos el Papa, los obispos, la Iglesia institucional, pero es mi Iglesia, a la que pertenezco. Si me falla el partido político al que voto, pues en las siguientes elecciones voto a otro, o me abstengo. Si el club de fútbol al que soy aficionado me decepciona, dejo de ver sus partidos. Pero no puedo cambiar mi fe y necesito la Iglesia para poder celebrar los Sacramentos en los que el Señor me transmite su gracia, necesito la Iglesia para celebrar en comunidad la Eucaristía y poder recibir al Señor… y creo que la Iglesia es una, santa, católica y apostólica, a pesar de los pesares. Por eso me duele Christian 2.0., me duele y me ofende.

Te decía al principio amigo Christian 2. 0., que estabas deslumbrado. Por eso no te has dado cuenta de estos detalles y de otros mucho más sutiles, como cuando Jesús rodeado de pobres levanta el puño en plan saludo comunista, la aparición del símbolo de las feministas radicales en la manifestación de Jerusalén, o una disimulada homosexualidad de San Juan. Volvemos a la idea de que Jesús es el primer comunista y un activista feminista. En cuanto a la orientación sexual de San Juan, no podemos saberlo, pero es un guiño claro al lobby gay.

Además de todo lo que te expongo está el tema de la coherencia. Una obra de corte progre, de ideas marxistas que es puro capitalismo. Christian 2.0. bien sabes que las entradas tienen un precio astronómico. Según entras, pasas por la cafetería donde puedes adquirir todo tipo de bebidas y comidas, nada baratos, para consumir durante el espectáculo (algo que considero de mal gusto y pésima educación, pues no es el cine) y cuando sales el merchandising: libros, guías didácticas, pendientes, colgantes, camisetas… y ahora por internet los Cd’s y no sé cuántas cosas más.

¿Me entiendes ahora, mi querido y apreciado Christian 2.0.? ¿Queremos llevar a Jesucristo a la gente o hacer negocio con Él?

Con todo, te invito a rezar por el Papa, por todos los pastores de la Iglesia Universal y por la Iglesia, que con los tiempos que corren falta hace.

Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. No es un “influencer”, no es “33 El Musical”.

Un cordial y cariñoso saludo.

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

 

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