Viernes, 29 Julio 2022 00:21

Familias "multiespecie"

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“Absurdo como un belga por soleares” que cantaba Joaquín Sabina, propio de un sainete de Arniches o esperpéntico como una película de los Monty Python. No sé cómo definirlo. Elijan ustedes.

Hace un par de semanas, paseando con mi mujer, nos encontramos una compañera de su trabajo que también paseaba con su pareja (de hecho) y sus “niños”. Una pareja joven, alegre, simpática y afable. Rebosantes de salud, energía, belleza, en fin ¡juventud!  Ambos con trabajos estable y razonablemente remunerados Sus “niños”… dos preciosos perrazos. Nos los presentaron así “ y estos son nuestros niños”. 

También hace poco, cedí el paso en los tornos del metro en un transbordo a una chica con un carrito de bebé. Pero lo que iba en el carrito no era un bebé, era un ¡perrito! Luego he encontrado alguna pareja con carritos para mascotas, como quien lleva a su hijito, en más ocasiones: de compras, de paseo, en centros comerciales y de ocio…

Es el nuevo modelo de familia donde se sustituyen a los niños por mascotas: “la familia multiespecie”. Algo de esto apunté (perdonen la auto cita) en mi artículo del 12 de mayo del presente titulado “El puzle” en esta misma web.

Desde hace unos años hay gilipuertas (perdonen la expresión) que celebran el cumpleaños de su mascota, de su perro, en el parque, con otras mascotas y sus dueños. Lleva tiempo existiendo cementerios para macotas, ahora con servicio de tanatorio y velatorio, además de peluquerías, hoteles, tiendas especializadas y un largo etc. Incluso en algunas clínicas veterinarias se ofrece servicio de psicólogo para mascotas.

Todo esto ya es demasiado para una mascota, sea perro, gato, tortuga u ornitorrinco. Pero ahora pasan a ser hijos, miembros de la familia, pueden ser incluidos en el libro de familia y en los testamentos; en los trámites de divorcio se firman convenios de custodia compartida; se pide permiso laboral retribuido por enfermedad y cuidado de las mascotas… ¡Toda una revolución jurídica y social!

En España, el número de perros alcanza casi los 9,3 millones frente al 6,7 millones de niños menores de 15 años. En Madrid, el número de perros triplican al de los niños. Al de los perros hay que sumarle el de los gatos, también unos cuantos millones de ejemplares, y otras muchas mascotas.

¿Qué tiene usted en contra de los perros? Nada, de verdad. Me encantan. De hecho, tuve un perro, Ceu, un magnífico pastor alemán, al que adiestré durante siete meses y con el que trabajé más de cinco años. Al licenciarme yo y “jubilarse” el perro, Ceu vino conmigo a casa de mis padres donde vivió hasta que hubo que sacrificarle cuatro años después. Le sacaba cuatro o cinco veces al día, cuidaba su alimentación, le cepillaba todos los días, le pasaba la rasqueta una vez por semana y periódicamente le limpiaba los oídos. Cuando enfermaba le llevaba al veterinario, además de las revisiones prescriptivas, e incluso le operamos de un tumor en un testículo. Llegó un punto en el que no hacía falta las órdenes verbales, solo una mirada y nos entendíamos a las mil maravillas. Ceu cuidó a mi madre durante el cáncer que la mató y casi muere de tristeza cuando falleció. ¿Me hacía feliz? Pues claro. ¿Sentí su muerte? Sí. ¿Fue un gran compañero? Sin duda. Pero era un perro. Punto.

Y mientras renunciamos a tener hijos, hijos de verdad, la natalidad cae muy por debajo para que se produzca el relevo generacional. En 2014 se registraron 427.595 nacimientos. En 2019 el dato cayó hasta los 360.617, es decir, un 20,17%. La media de la caída de la natalidad de 2018 a 2019 en España fue del 3,26% 

Estos datos ya se notan en los colegios. El Segundo ciclo de Educación Infantil tuvo en el curso 21-22 (recién finalizado) 42.592 alumnos menos que el anterior (20-21) y el que comenzará en septiembre un 17% menos que el anterior. En Educación Primaria, en el curso 21-22 hubo 46.300 alumnos menos que en el anterior, y se prevé que siga en baja el próximo curso, aunque las cifras que se manejan no son concluyentes.

¿Por qué se renuncia a tener hijos y se les sustituye por mascotas? No lo sé. Cada pareja tendrá sus razones. Pero en el fondo de cada una de esas razones subyace el egoísmo, no me cabe duda alguna. Una mascota no es un impedimento para triunfar en la carrera laboral; da más libertad para entrar y salir, aunque haya que sacarle y no puedas llevarla a algún evento social; un hijo es para toda la vida y un perro lo más que viven son 12 ó 14 años dependiendo de la raza; un hijo exige más sacrificios, esfuerzos, renuncias y entrega que una mascota; una mascota complica menos la vida… Además, la mascota, el perrito, te será siempre fiel, no te dará disgustos más allá de que sus ladridos molesten a un vecino, que vomite en la alfombra por comer hierbas en el parque, o lo desagradable que resulte recoger sus heces de la acera. La mascota no se quejará nunca, no te hará ningún reproche y no te pedirá más allá que su comida o su paseo para poder hacer sus necesidades.

Los ingenieros sociales del Nuevo Orden Mundial siguen trabajando, y lo hacen bien. Por ahora, su proyecto de reducir la población en esta Europa inconsciente, débil, buenista, con los valores trastocados, sin fe, va “viento en popa a toda vela”. La familia tradicional, la que lleva miles de años siendo la base de nuestra sociedad está a punto de desaparecer si Dios no lo remedia.

Por mi parte, no cambio a mis hijos por ninguna mascota por muy buena que sea. A mi perro le tenía un gran cariño. A mis hijos, a los cuatro, les profeso un gran, auténtico y profundo amor. Y presiento que ellos a mí también. Digan lo que digan, una mascota jamás podrá sustituir a un hijo. 

Alberto Cañas

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

 

https://www.infofamilialibre.com/index.php/alberto-canas
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