Viernes, 27 Mayo 2016 00:00

Cuando no tengo madre

Escrito por

Quiero hablaros de Tomás.

Desde el primer día de curso me ha dado muchos quebraderos de cabeza. Estaba en la lista de mis alumnos, en el primer curso, pero no venía a las clases. Yo, intentando reconstruir una lista real del alumnado matriculado en clases de religión, durante casi dos meses, y en continuo diálogo con el chico que trabaja en administración (un encanto, por cierto), deshacíamos y rehacíamos el listado mil veces. Nombres que aparecían y desaparecían. Alumnos que estaban y no debían estar y otros que no aparecían y debían hacerlo.

Mientras, en las clases, yo intentaba desmarañar ese barullo de nombres, que desconocía totalmente, esforzándome por personalizarlos poniéndoles rostro. Y él… en los pasillos. En un continuo devenir.

- Profe… ¿tú eres la de reli? Pues yo estoy, pero no voy a ir.
Días después, aparece en clase.
- Yo no quiero estar aquí, así es que me voy… (y se iba).
Por fin desaparece de mi lista.
- ¡Hola! Que he pensado que quiero estar aquí (mientras grita y violenta a los demás compañeros metiéndose con todo lo que se mueve). 

Mientras tanto, yo pensaba: ¡Señor…otro más no! (porque la clase “¡menuda es!”, un auténtico campo de batalla donde suenan tiros sin controlar cuál es su origen). Y después de varias semanas de trasiego donde Tomás viene y va, se pasea por los pasillos, visita el despacho de jefatura, se va metiendo en las clases que prefiere o se queda en los aseos, de donde hay que rescatarlo, es expulsado varios días y varias veces… definitivamente ¡está en religión y es mi alumno!

Poco a poco, después de sentir que con esta clase he de hacer “filigranas” si quiero que se oiga mi voz, al menos, durante 15 minutos a la hora y, tras encomendarme a nuestro Señor y entregarme a su Voluntad... la paz tenue y suavemente va impregnando nuestra aula semana tras semana. Lentamente, (como un sencillo y cotidiano milagro), Tomás y sus compañeros se van adaptando a mí y yo a ellos. Nos vamos comprendiendo y entendiendo. Nos escuchamos y crece nuestro mutuo respeto. Voy indagando sobre la vida de Tomás. Prefiero omitir los detalles, pero descubro que lo que él necesita y pide a gritos es una madre. ¡Es así de sencillo!

Desde que clavé mis ojos en los suyos, lo sentí desvalido y triste, y desde entonces he hablado a solas varias veces con él. Su comportamiento (al menos conmigo), ha mejorado notablemente. Me respeta y sabe que le quiero. Ha llegado a ser mi debilidad y he de estar muy atenta para que esto no me impida exigirle un comportamiento adecuado y mínimamente tolerable para con el resto de sus compañeros. Pero es que cuando le miro… lo que realmente deseo es abrazarlo y decirle que no tenga miedo, que todo irá bien y que, sobre todo, él no está solo. Porque tiene una MADRE, VERDADERA Y REAL, que lo acompaña y que lo ama. Que cuida y vela por él. Una Madre que es del cielo, pero que se pasa la vida en la Tierra acompañando a sus hijos más débiles…

Hoy hablábamos de los milagros en clase y ¡la mayoría cree  en ellos! Tomás no del todo…, pero intuyo que lo está deseando… Finalmente hemos hablado de la “medalla milagrosa” y he recordado que tenía unas cuantas y las he repartido. Al preguntar si la deseaban…¡todos querían! Tomás el primero, por lo que le he hecho esperar.

A él se la daré cuando le pueda explicar que es NUESTRA MADRE, la suya y la mía. Que puede hablar con ella y contarle lo que desee porque ELLA LE ESCUCHA. Que a mí me ha escuchado siempre. Y que nos ama tanto que nos dio a su Hijo para que aprendiésemos verdaderamente a AMAR.

En este mes ¡querida Madre! te pido por Tomás y por todos los que como él, te sueñan sin saberlo.
¡Gracias Madre!

Mi Blog "Padres, adolescentes y esperanzas"

mercedeslucaSoy Merche Lucas Pérez, licenciada en Ciencias Religiosas por la Universidad de Salamanca, poseo un Máster en Teología y soy Doctora en Teología por la Universidad de Murcia. El título de mi tesis es: La misericordia en la diócesis de Cartagena (mujer, matrimonio, familia y parroquia).
Estoy casada y tengo dos hijos, y actualmente soy profesora en un Instituto de Secundaria de Murcia. Soy creyente y católica y es la fe de donde mana mi alegría y esperanza cada día.

https://www.infofamilialibre.com/index.php/blogs/padres-adolescentes-esperanzas