Miércoles, 18 Enero 2017 00:00

Mi secreto de belleza: Comunión

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Suelo ser muy observadora. Observo las reacciones, los comportamientos, la naturaleza y , sobre todo, a mí misma. Observar me permite aprender de los demás y contemplar la obra de Dios en el mundo. Lo observo todo y esto me provoca muchos interrogantes y, también, me ayuda a encontrar respuestas.

Fruto de esta observación, siempre me ha intrigado la luz que emana del rostro de algunas monjitas. Después, me fui fijando que no sólo sucedía en las mujeres religiosas, sino en algunos sacerdotes y algunos laicos consagrados. Parece como si el tiempo se parara y su físico no se deteriorara como el de la mayoría de los mortales. Parecen no envejecer, suelen aparentar diez años más jóvenes de lo que realmente son.

Esto me intrigaba. En un mundo que ha hecho de la apariencia y el culto al cuerpo un dios al que acabamos todos por rendirnos, la belleza que emana de este tipo de personas desafía a la industria cosmética y al prodigioso  mundo de la estética y la cirugía. Pero la pista que me llevó a encontrar la auténtica respuesta me vino de la mano de la mismísima Virgen María.

Leyendo un libro sobre las apariciones y los videntes de Medjugorje, encontré que uno de ellos preguntó a la Madre : ¿Por qué eres tan bella?, y Ella , sonriendo, contestó: “Porque amo”.

¡Eureka! Ahí tenía la respuesta: El amor embellece porque el amor renueva cada una de nuestras células. Creo que si fuese científica y trabajase en un laboratorio de investigación, me dedicaría a descubrir el efecto que tiene el amor en cada una de las células de nuestro organismo (aunque creo que corría por ahí un estudio sobre las células del agua en este sentido...). El amor nos renueva por dentro y por fuera, nos vivifica y reanima; no es de extrañar que esta energía poderosa produzca cambios hasta en el mundo material, hasta en nuestro físico.

Familiarmente, atravesamos momentos difíciles que nos hacen sufrir. La enfermedad y el dolor de las personas a las que amamos, hacen mella en nuestro ánimo llegando a afectar a nuestras emociones e, incluso, a nuestra propia salud. Nos sentimos débiles, frágiles e indefensos. Es por esto que, precisamente, en estos momentos , me haya resultado muy revelador el comentario que personas a las que no veía, (desde algún o mucho tiempo), me han dicho:

-¡Estás guapísima!, ¡estás estupenda!¡ madre mía, cada vez estás mejor! ¡no envejeces!.

Pero uno de ellos, fue el que provocó este artículo : ¡Estás muy guapa, no envejeces ¿es que has hecho un pacto con el diablo?!

Esto me molestó, pero quedé muda. Unas horas después, pensé que me hubiese gustado contestar: ¡NO, CON EL SEÑOR! ¡ES EL SEÑOR!

Llevo unos cinco años, donde mi “leif motiv” es la hora de la tarde donde , ofreciéndole cada uno de mis días, me acerco al altar para recibir al Señor. Mi vida ha mejorado, me siento bien, muy bien, mejor que nunca. Me siento fuerte y mi amor por Cristo y la Madre crece por momentos.

La Eucaristía es la fuente de la verdadera vida. El mismo Cristo nos lo dijo , Él es el PAN DE VIDA, fruto de VIDA y DE VIDA EN ABUNDANCIA. Si es así, y Jesús no miente, la vida que procede de Él es la auténtica y la más plena que podemos soñar. Cuando “lo comemos”, cada una de nuestras células asimila al mismo Dios y es imposible que Dios toque algo y ese algo no se vea transformado en algo más bello y más auténtico.

Pues sí. Podemos ser más hermosos, más guapos y resultar más jóvenes sin cosméticos, sin implantes ni cirugías. Ya lo decía Santa Teresa: SOLO DIOS BASTA.

Quizás es una locura, pero es que la lógica de Dios no es la nuestra. Él se quedó, se quedó aquí para que asumiéndolo, nos asimiláramos a Él. Algo tan sencillo y simple como el pan, como comida, como un pedacito de oblea, se ve transformado en el mismo Dios para estar no sólo junto a nosotros, sino alimentarnos desde lo más profundo de nuestro interior.

Así es que si queréis ser mas bellos, dejad a Dios que entre en vuestras vidas, dejad que os llene y os transforme ¡por dentro y por fuera!

¡Amad y embelleced! Este es el secreto de belleza que ninguna multinacional de cosmética nos va a vender. Dejemos que Dios ame en nosotros, recibámoslo y dejémoslo actuar.

¡ABRÁMOSLE NUESTRO CORAZÓN Y ÉL SE REFLEJARÁ EN NUESTRO ROSTRO!

Mi Blog "Padres, adolescentes y esperanzas"

mercedeslucaSoy Merche Lucas Pérez, licenciada en Ciencias Religiosas por la Universidad de Salamanca, poseo un Máster en Teología y soy Doctora en Teología por la Universidad de Murcia. El título de mi tesis es: La misericordia en la diócesis de Cartagena (mujer, matrimonio, familia y parroquia).
Estoy casada y tengo dos hijos, y actualmente soy profesora en un Instituto de Secundaria de Murcia. Soy creyente y católica y es la fe de donde mana mi alegría y esperanza cada día.

https://www.infofamilialibre.com/index.php/blogs/padres-adolescentes-esperanzas