Miércoles, 29 Enero 2020 12:00

¿Qué es un milagro?

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Según la acepción católica el milagro es un hecho producido por una intervención especial de Dios, que escapa al orden de las causas naturales por Él establecidas y destinado a un fin espiritual. Dicho de otra manera, es un hecho real que no podemos explicar en términos científicos porque se escapa a su estudio y comprensión.

La palabra, en sí misma, es maravillosa. MI-LA-GRO, al repetirla lenta y repetidamente cobra vida en el interior y resuena de un modo sutil y, diría que hasta especialmente dulce.

Los chicos apenas suelen utilizar esta palabra ya que la  han sustituido por “suerte”. Necesitan “suerte” para aprobar este o aquél examen, “suerte” para que no les pillen copiando, “suerte” para que les toque la lotería, “suerte” para meter un gol, “suerte” para que la vida les vaya bien….

Es lógico, cuando no contamos con Dios en nuestras vidas, todo lo atribuimos al azar o a “fuerzas caprichosas superiores” que se entretienen jugando con ellas.

Sólo ante la adversidad pueden llegar a plantearse (si es que se lo plantean) el sentido de todo y la existencia de un Ser Superior que puede ordenar el mundo. Pero es complicado vislumbrar un ORDEN ante un mundo tan desaguisado y caótico.

Parece que todo funcione al revés… Se ha invertido la razón y andamos boca abajo y así no hay quién se aclare, ni los chicos ni los adultos.

Ante las necesidades de confraternizar a la raza humana: división y conflicto; ante la necesidad de cuidar y proteger la Tierra la respuesta es negación y conflicto; ante la necesidad de proteger la vida, desprotección y muerte; ante la necesidad de combatir el hambre, más hambre y aislamiento; ante la necesidad de paz, guerras y enfrentamientos; ante la necesidad de unir fuerzas, aislamiento y cerrazón; ante la necesidad de unión, individualismo.

Se hace insoportable y resulta infranqueable mirar más allá de tanta sinrazón y locura. Por ello ¡ahora! se hace urgente e imprescindible aprender a “descubrir” los milagros que cada día acontecen a nuestro alrededor.
Sí, suceden a cada instante. Penetran en la realidad de un modo  íntimo y profundo, escaneando  y evidenciando lo que los ojos físicos no aciertan a franquear.

La fe son esas “gafas bidimensionales” que nos ayudan a clarificar todo aquello que el mundo nos oculta tras el caos y la oscuridad de sus desmanes.

Porque milagro es ese curso muy numeroso de primero de la ESO donde 6 alumnos boicotean, interrumpen y presentan un comportamiento disruptivo de forma alterna que impiden, de manera reiterada, impartir una clase decente ausente de conflictos y que, de repente, tras las vacaciones navideñas, todos acudan a clase con el material necesario para la misma, se muestren atentos y participativos y conteniendo el aliento mientas la profesora exclame en su interior… ¡esto es obra tuya Señor, están expectantes y atentos, casi apenas respiran….!

Porque milagro es que, a pesar de las continuas amenazas y desaires, cientos de profesores de religión sigan entusiasmados con sus clases y ofrezcan a sus alumnos la oportunidad de conocer a Aquél a quien el mundo se ha empeñado negar.

Porque milagro es que a un chico le desaparezca, tras una peregrinación a Lourdes, el tumor “enorme” del cual le iban a operar dos meses después de su regreso y los médicos no encuentren ni rastro y, un año después el cáncer haya desaparecido cuando el diagnóstico era mortal.

Porque milagro es que una chica de 16 años deprimida tras la muerte de su padre, inicie el año con renovadas fuerzas para salir adelante y vencer la tristeza que la ha devorado.

Porque milagro es que un señor de 54 años, que dejó de estudiar hace 35, sea capaz de salir de su apatía, violentarse a sí mismo y comenzar a estudiar, negándose tiempo de ocio y descanso para aprobar unos exámenes que no le reportarán ningún beneficio económico.

Porque milagro es que cinco familias decidan encerrarse durante 4 días en una casa rural para acabar el año e iniciarlo juntos y no se den conflictos sino alegría y ganas de compartir disfrutando de la compañía de unos con otros.

Porque milagro es tener ESPERANZA y alegría y mirar el mundo con benevolencia y conmiseración, apostar por el futuro y no temerle.

Porque es un milagro vencer el miedo y la incertidumbre del presente y tener confianza y fe en el amor. Pensar que un Padre y una Madre andan pendientes de nosotros, que nos miran con compasión y ternura y que no desfallecen ante nuestra inmensa ignorancia…

Porque es un milagro estar hoy aquí, sabiéndonos pequeños e insignificantes, pero tremendamente importantes, a pesar de ello; merecedores de gracias y dones que no hemos conseguido sino que se nos regalan a cada instante.

Porque es un milagro que haya personas interesadas en leer estas líneas, que sobrevuelen el mundo de la materia, del hedonismo y la mentira, que vibren con la verdad del corazón y que ardan en deseos de un mundo mejor.

Es un milagro que Dios se haga hombre. Es un milagro que nos conceda el don de ser sus hijos. Es un milagro que nos regale una Madre. Es un milagro que se empeñe en salvarnos. Es un milagro que nuestro Dios ¡nos ame! Es un milagro que se haya quedado para que nos lo “comamos” cada día. Es un milagro que lo podamos encontrar y relacionarnos con él. Es un milagro que haya venido a rescatarnos… ¡Es un milagro que todo esto tenga sentido!

¡Os deseo un muy feliz año y que el milagro de un corazón de carne se obre en cada uno de nosotros! Os deseo una mirada limpia que no impida ver los milagros de cada día.

Mi Blog "Padres, adolescentes y esperanzas"

mercedeslucaSoy Merche Lucas Pérez, licenciada en Ciencias Religiosas por la universidad de Salamanca, poseo un Máster en Teología por la Universidad de Murcia y estoy elaborando mi tesis doctoral cuyo tema central es la familia.
Estoy casada y tengo dos hijos y actualmente soy profesora en un Instituto de Secundaria de Murcia. Soy creyente y católica y es en la fe de donde mana mi alegría y esperanza  cada día.

https://www.infofamilialibre.com/index.php/blogs/padres-adolescentes-esperanzas
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