Lunes, 06 Abril 2020 12:00

Necesito más tiempo

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Lo siento, pero no seré políticamente correcta. 

Ya sé que muchos se sienten encarcelados en casa. Soy consciente que no estábamos preparados para frenar en seco. Conozco situaciones domésticas donde “quedarse en casa” resulta dramático. Intuyo lo estresante que puede resultar a padres jóvenes atender a sus hijos menores las 24 horas del día. Estoy informada del caos al que nos enfrentamos…. pero permitidme una súplica.

¡A mí me falta tiempo! Tiempo para pararme.

Este frenazo tan brusco me ha dejado la inercia del activismo. Incluso, se nos impone desde fuera. Atiendo a mis alumnos, a mis amigos y familiares, al desorden al que deseaba enfrentarme desde hace mucho tiempo, de mi hogar; he de atender mi cuerpo con ejercicio, mi mente con información, PERO NECESITO OCUPARME DE MI ESPÍRITU.

Es hora de MIRAR HACIA ADENTRO y ¡no puedo con tanto quehacer! En realidad, NO HEMOS PARADO, simplemente hemos trasladado este necio frenesí dentro de las puertas de casa, pero sigue estando en nuestro interior.

Miles de imágenes, la sobreinformación (y la mentira) se han colado en nuestras almas hasta tal punto que nos alejamos de nosotros mismos aun estando encerrados.

Y, de verdad, que no era para esto….

Llevamos más de 15 días y todavía no siento haber parado con la frenada. 

Es hora de ESTARNOS QUIETOS y MIRAR QUÉ SUCEDE DENTRO. De mirar al abismo existente dentro de nosotros mismos. Sentir la soledad que tanto nos asusta, percibir nuestra fragilidad, la debilidad de la que tanto huimos…

Hemos de ser capaces de atisbar el vacío para llegar a profundizar en la NECESIDAD DE DIOS.

Cuando consigo MIRAR, simplemente, MIRAR, contemplo cuánto nos asusta sentir la oscuridad en nuestras almas. Salimos corriendo a llenarla de imágenes y vídeos, ya sean estúpidos, insulsos o constructivos. No dejamos que se vacíe el pozo y lo llenamos de sandeces con tal de no sentirlo sin agua…

No sé cuándo acabará nuestro “encierro”. Nadie conoce el futuro incierto que se nos avecina. Pero hay algo que sí he descubierto… NECESITO MÁS TIEMPO PARA PARAR. Necesitamos más aislamiento, más silencio para escuchar….

Escuchar VERDADERAMENTE A NUESTRO CORAZÓN. Quizás él nos lleve a donde temíamos ir. Quizás descubramos las mentiras de nuestras vidas. O, sencillamente, descubramos al SER que teníamos aplastado con tantos “cachivaches” innecesarios que ocultaban su grandeza.

Si callamos... a lo mejor ESCUCHAMOS A DIOS.

Pero ¡todavía no es suficiente! Todavía hay mucho ruido, fuera y dentro de nosotros mismos. Es pronto para agachar la cabeza y pedir perdón. Necesitamos más tiempo para arrodillarnos y reconocer la miseria de nuestras almas. Hace falta más tiempo para reconocer y reconocernos necesitados de misericordia. 

Somos de dura cerviz y nos resistimos a doblegarnos al MISTERIO Y LA GRANDEZA DE LA VIDA. Todavía nos creemos fuertes y omnipotentes. Pero es CUESTIÓN DE TIEMPO... De momento, un ser ínfimo y pequeño ha venido a enseñarnos que “somos poquita cosa” y tarde o temprano, lo vamos a descubrir. Probablemente, sin nuestro permiso y sin avisar.

Rezo para que este tiempo nos enseñe a ser más HUMILDES Y SENCILLOS.

Madre nuestra, ¡enséñanos a orar!

Mi Blog "Padres, adolescentes y esperanzas"

mercedeslucaSoy Merche Lucas Pérez, licenciada en Ciencias Religiosas por la universidad de Salamanca, poseo un Máster en Teología por la Universidad de Murcia y estoy elaborando mi tesis doctoral cuyo tema central es la familia.
Estoy casada y tengo dos hijos y actualmente soy profesora en un Instituto de Secundaria de Murcia. Soy creyente y católica y es en la fe de donde mana mi alegría y esperanza  cada día.

https://www.infofamilialibre.com/index.php/blogs/padres-adolescentes-esperanzas
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