Lunes, 09 Marzo 2020 12:00

Aborto a empujones

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Hace unos días escuché el testimonio de una joven que colaboró con los «40 Días por la Vida» celebrados hace poco en Madrid. «40 Días por la Vida» es un movimiento por la defensa del no nacido que pretende acabar con el aborto mediante la oración, el ayuno y la vigilia pacífica. Esta joven estuvo solo una hora rezando ante la puerta de un conocido abortorio madrileño, pero lo que vio, usando la misma expresión que ella usó, «la marcó para toda la vida». 

En esa hora fue testigo de la entrada en la clínica de, al menos, ocho mujeres, muchas de ellas muy jóvenes. Y lo que más le impresionó fue ver que varias de ellas franqueaban las puertas del abortorio empujadas por sus padres. Usó el verbo «empujadas» no como metáfora porque las chicas estuvieran siendo «presionadas psicológicamente», que eso también y en sí mismo ya es un abuso, sino que los padres empujaban físicamente a sus hijas. Es decir, para que quede bien claro, las chicas entraban en la clínica abortiva a empujones, visiblemente en contra de su voluntad. Ellas no querían entrar en la clínica abortiva. No querían abortar. 

No es el primer voluntario de los «40 Días por la vida» que me refiere haber visto empujones a la puerta del abortorio. Y esto hace que me surjan algunas preguntas al respecto: ¿Quién protegió de esa intimidación a estas jóvenes mujeres? Me respondo yo misma: nadie. ¿Quién defendió su libertad para decidir? Nadie. Y hago una pregunta más, seguramente incómoda para algunos. ¿No es esto violencia de género? ¿No es esto violencia contra la mujer? ¿No es un acto de violencia en una situación de desigualdad y vulnerabilidad? ¿No es un abuso de autoridad? ¿No es abuso contra una menor? Me sigo respondiendo yo sola: sí. Entonces, ¿no habría que denunciarlo y poner una orden de alejamiento a ese padre maltratador? Pero, ¿quién alza la voz cuando estos hechos vergonzosos suceden a plena luz del día, en medio de Madrid? 

Imagino que habrá quien diga que ese padre «busca lo mejor para su hija». Ya. ¿Y cuando la hija, con la misma edad, quiere abortar y su padre se opone? Ese padre, ¿no quiere lo mejor para su hija? Pero si la hija quiere abortar y su padre se opone, ese padre puede terminar castigado. ¿No es una falta enorme de lógica? 

Creo que necesito que alguien me explique qué hace legal la primera situación e ilegal la segunda. O mejor no, no me lo expliquen, porque entiendo demasiado bien que, para una ideología que odia la vida naciente, todo vale con tal de que el bebé salga a pedazos del seno de su madre.

Última pregunta: ¿No resulta dantesco que sean precisamente los que defienden la libertad de estas mujeres para no abortar los que sean incriminados y acusados de violentar a la mujer y sus derechos sexuales y reproductivos? Esta vez respondan ustedes.

Hna. Beatriz Liaño

Hna. B 1Mi blog "Sierva para anunciar la alegría"

Soy Sierva del Hogar de la Madre y colaboro —entre otros proyectos— con la Fundación EUK Mamie-HM Televisión www.eukmamie.org, con la web www.hermanaclare.com y con la Revista HM.