¿Dónde está el Cáliz de Cristo?

Llegadas estas fechas, cuando se explica a los chicos la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, siempre hay alguno que pregunta por el Cáliz de la Última Cena, tal vez influenciados por las leyendas artúricas o la película “Indiana Jones y la última cruzada”. 

A su vez les pregunto qué cómo se lo imaginan ellos. Lo describen como los cálices actuales pero muy lujosos y otros (los seguidores de Indiana Jones) que de madera, como “sería la copa de un carpintero” (según se cita en la mencionada película)

Quedan sorprendidos cuando les explico que en realidad, los vasos utilizados en las cenas de Pascua en el S. I, eran de piedra pulida, de ónice, ágata, etc. En cuanto al destino de esa Copa, no se sabe realmente nada. Jesús celebró la Última Cena en una casa que le dejaron unos amigos y lo normal es que cuando salieran de la casa los criados de ésta recogieran la mesa, lavaran la vajilla y la guardaran con cuidado, pues era una vajilla especial usada casi exclusivamente para la cena de Pascua. Y que las leyendas del rey Arturo son eso, leyendas y las películas de Indiana Jones, películas.

Sin embargo, son varios los cálices que hay en el mundo a los que se atribuye ser la verdadera reliquia de la Última Cena de Jesús. Pero hay tres que tienen más predicación: el que se conserva en Valencia, el que se conserva en León, y el vaso que usaba el Padre Pío.

Santo Cáliz de Valencia

Tanto por los datos arqueológicos como por el testimonio de la tradición y los documentos que se poseen, es completamente verosímil que este hermoso vaso estuviera en las manos del Señor  la víspera de su Pasión. 

El Santo Grial tiene 17 centímetros de altura. La copa mide 5,5 cm de altura y 9,5 cm de ancho. El pie está adornado de perlas y esmeraldas. El arqueólogo Antonio Beltrán ha fechado la talla de la copa superior en torno al siglo I. En realidad,  la reliquia es la parte superior, que es una taza de ágata finamente pulida, que muestra vetas de colores cálidos cuando refracta la luz; es una preciosa “copa alejandrina” que los arqueólogos consideran de origen oriental y de los años 100 al 50 antes de Cristo.   Lo original es sólo la copa. Las asas y el pie son de orfebrería posterior.

Últimos estudios apuntan a que este cáliz perteneció a Pedro y que pudo estar en la Última Cena. 

Juan de Juanes copió el Cáliz de la catedral de Valencia en su famoso cuadro "La Última Cena".

Santo Cáliz de León

El cáliz se compone de dos copas o cuencos muy antiguos; el copón propiamente dicho y otro que le sirve de peana, de procedencia greco-romana anterior al cristianismo, hechos en piedra de ónice. Los dos cuencos presentan algunos desconchones que ya se habían producido con anterioridad a la formación del cáliz. Se desconoce el origen de estas dos copas, su historia y avatares, así como la decisión de doña Urraca de entregar a los orfebres algo que materialmente no tenía gran valor. 

Las piezas de ónice están recubiertas de oro en la copa, nudo y peana, dejando al descubierto parte de la copa y casi toda la peana. El interior de la copa también está revestido de oro. Este metal está trabajado con gran delicadeza en filigranas que forman dibujos, arquillos, espirales y pequeños caracoles. En los huecos se incrustaron perlas, esmeraldas, amatistas y zafiros. Hay también incrustado un mascarón hecho de vidrio imitando un camafeo, que es posterior a la obra de la composición del cáliz. 

La historiadora feudalista Margarita Torres Sevilla, cronista oficial de León, Doctora en Historia Medieval y profesora en la Universidad de León,  y José Miguel Ortega del Río, Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid, defienden la autenticidad del Cáliz llamado de Doña Urraca en el libro “Los Reyes del Grial”.

El vaso del Padre Pío

En 2003, una revista italiana hizo la afirmación espectacular que el Padre Pío poseía el Santo Grial, y lo había querido dar a un sacerdote capuchino llamado Padre Cristóforo, de un convento cercano.  

Este pequeño vaso o taza se transmitió a través de los siglos, desde San Pedro, a San Francisco, y finalmente a San Padre Pío.

Tal vez no sea el cáliz principal, pero de acuerdo a las visiones de Ana Catalina Emmerich, el gran cáliz contiene en su interior una pequeña taza. Además, en la Última Cena, los Apóstoles consumen la Preciosa Sangre en vasos separados, había seis de ellos. Los escritos de Emmerich afirman que la Preciosa Sangre que permaneció fue colocada en la taza pequeña, y la copa fue devuelta a su lugar dentro del gran Cáliz.

Conclusión

No importa cuál sea el auténtico Cáliz que usó Nuestro Señor. El CÁLIZ  verdadero está en todas y cada una de  las iglesias del mundo. Cada vez que el sacerdote en la Consagración pronuncia las Palabras  y repite los gestos de Jesús en la Última Cena, el vino se convierte, Transustanciación,  en la VERDADERA SANGRE DE CRISTO, la Sangre de la Nueva Alianza, la Sangre que se derrama para el perdón de los pecados.

¿Para qué buscar lo que tenemos tan cerca?

Alberto Cañas

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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