San Isidro, un santo sencillo

En casi todos los colegios públicos de Madrid, alrededor del día 15 de mayo, se celebra “San Isidro”, patrón de Madrid, con los niños disfrazados de “chulapos – chulapas”, chocolate con churros o rosquillas y chotis a todo volumen. ¡Pobre San Isidro! Una fiesta en su honor pero sin él, porque ahora es una fiesta laica, políticamente correcta y hablar de un santo católico puede herir otras “sensibilidades”. Así, los niños celebran “San Isidro”, pero no saben quién es San Isidro.

La escuela es el reflejo de la sociedad. De esta manera el día 15 de mayo es fiesta en Madrid y en algunos barrios, los más relacionados con la biografía del santo, se celebra de manera un poco más especial. San Isidro es una feria taurina, un poco de casticismo (trajes de chulapos, chotis…), gastronomía (rosquillas –tontas, listas y de Santa Clara, bocadillos de entresijos y gallinejas, cocidos…), una romería de aquella manera a la “Pradera del Santo” y poco más.

También hay actos religiosos, por supuesto, como una Eucaristía en la Real Colegiata de San Isidro y una procesión con la imagen del Santo o la bendición del agua de un pozo que abrió nuestro santo patrón y su reparto a los fieles que acudan a por ella.

Pero ¿quién fue San Isidro? Isidro de Merlo y Quintana nació en torno al 1082 (el 4 de abril) en  el Mayrit o Magerit musulmán (Madrid fue conquistado por Alfonso VI en 1085) y bautizado en la Iglesia de San Andrés, en cuyo arrabal pasó su infancia. Así pues, fue un labrador mozárabe que estuvo posiblemente al servicio de la familia Vargas y de otros tantos señores terratenientes como Francisco Vera. Su vida transcurrió entre Madrid y Torrelaguna. Parece ser que una de las primeras ocupaciones de Isidro fue la de pocero, o sea, cavar pozos, al servicio de la familia Vera hasta que se trasladó a trabajar a Torrelaguna, donde contrajo matrimonio con María Toribio, conocida más tarde con el nombre de Santa María de la Cabeza, también declarada santa. Fruto de su matrimonio tuvieron un hijo llamado Illán. Al cabo de unos años la familia regresó a Madrid, para cuidar las tierras de la familia Vargas. Fue en ese momento cuando Isidro realizó las tareas de labrador y pasase a ser conocido popularmente como "Isidro labrador". Falleció el 30 de noviembre de 1172  en Madrid.  

El único documento sobre la vida de Isidro es el denominado Códice de San Isidro (denominado también como del diácono Juan) o "Vita Sancti Isidori", escrito en latín medieval y encontrado en la Iglesia de San Andrés. Fue beatificado por el papa Paulo V el 14 de junio de 1619, y el 12 de marzo de 1622 canonizado por Gregorio XV, junto a San Felipe Neri, Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, aunque la bula de canonización no fue publicada hasta 1724 por Benedicto XIII. La canonización hizo que se celebraran grandes fiestas en Madrid. Se determinó además que su festividad se celebraría el 15 de mayo y se aprobó su Patronazgo sobre la Villa y Corte de Madrid.

Los milagros atribuidos a San Isidro poseen tres procedencias documentales: por un lado los primitivos cinco milagros descritos en el Códice de San Isidro (La leyenda de San Isidro) y que se representan gráficamente en el arca mosaica que se supone contiene los restos de San Isidro; los que algunos autores declaran haber leído en algún documento desaparecido; y los que ciertos autores han descrito  procedentes de la tradición oral. Los milagros se pueden dividir en tres grupos temáticos: milagros realizados con objeto de afianzar el culto, milagros pluviales, en general concesión de lluvias tras rogativas, y por último, curaciones milagrosas. 

Los primitivos cinco milagros que aparecen gráficamente en el arca mosaica son los primeros descritos. Estos milagros, es de suponer, acaecen en vida de Isidro Labrador, es decir, en el siglo XII. Gracias a la descripción documental del códice de San Isidro se sabe que son cinco: Milagro del molino, Milagro de los bueyes, Milagro del lobo, Milagro de la olla, y Milagro de la Cofradía.

Para mí, San Isidro, era una persona normal, sencilla, trabajadora. Casado y padre de un hijo. Con un jefe, Iván de Vargas, difícil, con unos compañeros envidiosos que le acusaban de holgazán y unos vecinos que se burlaban de él por su vida de piedad y todo en un contexto histórico, social y cultural muy complicado (la Reconquista). Como cualquiera que pueda leer este artículo, ¿verdad?

Cuando hablo a mis alumnos de san Isidro les destaco sus dos cualidades por las que es un gran santo: su gran fe y confianza en Dios, todo lo “arreglaba” rezando, con la oración y su caridad con los demás, con los más pobres, aunque él precisamente no era rico. San Isidro es SANTO porque “amaba a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a él mismo”.

Alberto Cañas

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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