Hablando de valores

Recibo la siguiente cita por whatsapp, por lo que me perdonarán que desconozca el autor:

“Tiempos difíciles crean hombres fuertes.
Hombres fuertes crean buenos tiempos.
Buenos tiempos crean hombres débiles.
Hombres débiles crean tiempos difíciles”.

Cualquier persona que haya estudiado o leído algo de Historia, conoce perfectamente que los grandes imperios, Roma por mencionar el más famoso, empezaron así y cayeron de esta manera.

Si no les gusta la Historia, les invito que observen a su alrededor:

Fíjense en nuestros mayores: por ejemplo, mi padre nació en plena Guerra Civil. Tiene 81 años. Vivió tiempos difíciles, la posguerra, con lo justo para comer, vestir,  estudiar…, en definitiva para sobrevivir y salir adelante. La generación de mi padre, fue una generación de hombres fuertes, que con tesón, trabajo y mucho sacrificio crearon buenos tiempos. Buenos tiempos que ahora disfrutamos.

Mi generación, los que rondamos la cincuentena, ya no vivimos tiempos tan duros y difíciles, pero fuimos educados en la austeridad, en el sacrificio, en el esfuerzo, en el respeto a los mayores, en el sentido del deber…, y en parte continuamos la labor de nuestros padres.

Observen ahora la generación de nuestros hijos, de nuestros jóvenes, de nuestros niños: rodeados de tecnología, comodidades, sin carencias de ningún tipo… Son personas débiles, “ñoñas”, malcriadas; sin sueños, ni ilusiones, sin ideales. Inmaduros, incapaces de resolver sus problemas y no digamos de enfrentarse a enfermedades graves o a la muerte de un familiar cercano. Viven instalados en el hedonismo, en el confort que los padres les ofrecemos gratis. No aceptan ni quieren compromisos. Es la generación NINI (ni estudian, ni trabajan y, añado, ni ganas de hacerlo).  Evidentemente, no todos son así, pero incluso los “buenos” son muy blanditos, y  todos, muy manipulables. Pero puedo constatar que cada promoción que entra cada año en el colegio tiene más problemas y dificultades que la anterior, debido, principalmente, a la educación y trato recibido de sus padres.

En pasados artículos, les hablé de valores como la disciplina, la responsabilidad, la libertad… Pero en el presente artículo, me gustaría presentarles otros valores, tal vez pasados de moda, tal vez políticamente incorrectos, pero que hice míos hace años y se los intento transmitir a mis hijos para que los practiquen. Valores para un modo de vida. Valores que te hacen mejor y más “fuerte”.

COMPAÑERISMO: Compromiso que impulsa a entregarse mutuamente, con generosidad y desinterés, en beneficio del compañero (de trabajo, colegio, deportes…).

DISCIPLINA: Asumir y practicar racionalmente, por el sentido del deber, las reglas y las normas para garantizar el cumplimiento de nuestras obligaciones (en el trabajo, en los estudios / colegio / instituto, en los deportes, en nuestra casa…).

EJEMPLARIDAD: Es el resultado de una conducta íntegra, que supone actuar conforme a las reglas, normas y principios que rigen los distintos ámbitos de nuestra vida, así como las reglas de convivencia cívica. Cada uno de nosotros debe aspirar a ser tenido como modelo de persona y ciudadano.

ESPÍRITU DE SACRIFICIO: Disposición que impulsa a aceptar sin reservas y con ejemplaridad, las penalidades y privaciones que implica el cumplimiento del deber y el servicio a los demás.

ESPÍRITU DE SERVICIO: Disposición permanente para anteponer siempre el bien común al propio, dando a nuestra vida un sentido de compromiso desinteresado en beneficio de los demás.

EXCELENCIA PROFESIONAL: Saber ejercer nuestra profesión, estudios u obligaciones y  cumplirlas con eficacia y afán de superación. Implica una formación permanente.

HONOR: Sentimiento inspirado en la lealtad que nos lleva a demostrar una conducta coherente con nuestros principios y nos guía al más exacto cumplimiento del deber.

LEALTAD: Fidelidad a los jefes, profesores, padres, amigos, compañeros… y subordinados (alumnos, hijos…).

SENTIDO DEL DEBER: Cualidad que impulsa a obrar siempre bien y al más exacto cumplimiento de nuestras obligaciones, movido por el honor y vocación de servicio.

VALOR: Acto de voluntad que lleva a afrontar racionalmente los riesgos y peligros derivados del cumplimiento del deber… 

Por si no han reconocido la procedencia de estos valores, son los pertenecientes al Ejército de Tierra, que en algún caso he adaptado al describirlos. Son valores válidos, no sólo para los militares, sino para cualquier persona, de cualquier edad, condición y ocupación. Sí, también para los niños y, sobre todo, para los jóvenes.

Empezaba el presente artículo con una cita. Esta terminaba con un preocupante: “Tranquilos, que nuestro momento está llegando”.  

Empecemos a educar en valores de verdad antes de que sea tarde. Demasiado tarde.

Alberto Cañas

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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