Las tentaciones de Jesús

Al salir de la Eucaristía dominical, camino a casa, me gusta comentar con mi mujer y con mis hijos la homilía del sacerdote y repasar reflexionando el Evangelio y las lecturas precedentes, e incluso relacionar unas con otras cuando es posible.
El primer domingo de Cuaresma tiene por Evangelio las tentaciones de Jesús en el desierto, tema que también se trabaja en el currículo de 6º de Educación Primaria, y que a los chicos les llama mucho la atención. 

Nada más salir por la puerta de la iglesia, uno de mis hijos, preguntó si Jesús había tenido más tentaciones en su vida, o solo esas tres, y si en más momentos o sólo en ese episodio: suficiente para iniciar una interesante charla familiar. Entre mis alumnos, las preguntas versan sobre los cuarenta días de ayuno, el desierto o cómo es que Jesús, que no tiene pecados, podía tener tentaciones, etc. Así ha surgido el presente artículo.

¿Qué son las tentaciones? Son impulsos, inclinaciones a hacer algo que resulta inmediatamente agradable pero que está mal, porque aleja a la persona de Dios, daña a los demás y a uno mismo. Las tentaciones en sí mismas no son pecado. Lo serán si nos dejamos arrastrar por ellas. En esto consiste la verdadera libertad del hombre: en que podemos elegir entre el bien y el mal. Dios nos ha hecho libres y nos da su Gracia para hacer el bien y evitar el mal.

Las tentaciones están presentes en toda la vida de Jesús. Aunque los evangelistas destaquen las que se producen en el desierto después de su bautismo en el Jordán y antes de empezar su misión (Lc 4, 1- 13), toda su vida fue una lucha, un combate y se ve en algunos pasajes de los Evangelios explícitamente: se pudieron producir en el huerto de Getsemaní antes de su arresto en las angustiosas horas que precedieron a su pasión y muerte; y en la cruz, cuando fue increpado por los presentes o por uno de los malhechores ajusticiado con Él para que bajara de esta y demostrara que era el Hijo de Dios (Mt 27, 39 – 44 o Lc 23, 36 – 39). Y tuvo tentaciones para solidarizarse con nosotros y mostrarnos que podemos vencerlas si contamos con la ayuda de Dios. Benedicto XVI lo explica así: «Es un descenso a los peligros que amenazan al hombre, porque solo así se puede levantar al hombre que ha caído. Jesús tiene que entrar en el drama de la existencia humana (…) recorrerla hasta el fondo…” (“Jesús de Nazaret” capítulo 2).

El desierto es una figura, un escenario muy importante en la Biblia. El desierto caracteriza la etapa de la Historia de la Salvación en la que Dios fue “educando” a su pueblo (1 Cor 10, 1 – 2). El desierto es:

lugar de prueba y tentación (Nm 14, 1 – 2)
lugar de liberación (Jr 31, 2 – 3)
lugar de purificación (Dt 8, 2 – 6)
lugar de encuentro con Dios y con uno mismo (Os 2, 16 – 18)
para Jesús, lugar para sufrir la prueba y demostrar la fidelidad a Dios (Eclo 2).

¿Cuarenta días?

Los números en la Biblia tienen un carácter simbólico. El número 40 simboliza un tiempo de preparación, prueba, reflexión, sacrificio, oración, etc., para encontrarse con Dios o recibir los dones de Dios:

Cuarenta días pasó Noé en el arca hasta que bajaron las aguas (Gn 8,6).
Cuarenta días pasó Moisés en el Sinaí preparando la alianza con Dios (Ex 24, 18).
Durante cuarenta días los israelitas exploraron Canaán (Nm 13, 25).
Cuarenta años peregrinó el pueblo de Israel por el desierto (Nm 14, 33 – 34).
El profeta Elías caminó durante cuarenta días por el desierto para encontrarse con Dios en el monte Horeb (1Re 19, 8).
Cuarenta días y cuarenta noches estuvo Abrahán sin comer ni beber en el camino para sacrificar a su hijo Isaac, según un antiguo texto rabínico.
Jesús se apareció durante cuarenta días, después de su resurrección, hasta su ascensión al cielo (Hch 1, 3).

“Los cuarenta días de ayuno abrazan el drama de la historia que Jesús asume en sí y lleva consigo hasta el fondo.” (Benedicto XVI “Jesús de Nazaret” capítulo 2).

¿Qué pruebas sufre Jesús en el desierto?

1ª Prueba: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre”».
Supone huir de las dificultades, desviarse del camino de Dios cuando es difícil y doloroso. Pero Jesús decide confiar en Dios, incluso en medio del hambre, la enfermedad y el sufrimiento. Se niega a usar en su propio beneficio el poder que ha recibido del Padre.

2ª Prueba: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me ha sido dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». 
Conlleva adorar al poder, implica dejar que las riquezas sean lo más importante en la vida, hacer lo que sea para triunfar e incluso usando la fuerza o la mentira. Jesús adora solo a Dios porque solo Él ofrece la verdadera felicidad y no los falsos dioses.

3ª Prueba: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te cuiden”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece contra ninguna piedra”». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
Implica buscar la fama, pretender ser admirado por hacer cosas espectaculares. Jesús no acepta dejarse llevar por el espectáculo en el cumplimento de su misión, antes bien, elige el camino del servicio a los demás. Sus signos, sus milagros son siempre para ayudar a los demás, nunca para su bien. 

En definitiva, son las tentaciones que tiene la humanidad: idolatría, falta de fe en Dios y el rechazo de la voluntad de Dios. Pero con la GRACIA que es la ayuda que recibimos de Dios, el don de Dios que nos une a Él desde el Bautismo, podemos superar todas las dificultades y tentaciones que encontremos a lo largo de nuestra vida.

Alberto Cañas

Mi blog "Desde mi clase de reli" 

Diplomado en profesorado de EGB, en la especialidad de educación especial/pedagogía terapéutica. Profesor de religión y moral católica. Casado y padre de 4 hijos.

Alberto Cañas es autor, editor y responsable del Blog Desde mi clase de reli, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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