Los Reyes Magos, nuestros aliados

Os quería transmitir una experiencia de estas Navidades que nos ha resultado muy eficaz con uno de nuestros hijos. No sabéis lo que le ha ayudado a querer portarse bien. No sé lo que le durará, pero por ahora sigue efectivo…

Resulta que este hijo nuestro llevaba mucho tiempo portándose mal. Siempre chinchando a sus hermanos y con muy pocas ganas de colaborar en casa. Llegó a tener tan mala actitud a sus 7 años que le amenacé con escribir a los Reyes para que le trajeran, de verdad, lo que se merecía. Él era consciente de que no iba a recibir más que carbón. Y del de verdad.

Pero su hermana mayor lo cogió por banda y le ayudó a portarse bien las últimas 24 horas antes del gran día. El chaval se esforzó, pero me parecía injusto que recibiera todos los regalos como si hubiera sido un angelito. Así que pensé que un toque directo de sus Majestades le podría ayudar.

La noche de reyes animé a los niños a dictarme una carta a sus majestades que dejaríamos junto al turrón que siempre les preparamos. Cada uno me iba diciendo lo que les quería preguntar y les dábamos las gracias por ser tan buenos y les pedíamos que le dieran un beso al Niño Jesús de nuestra parte.

Al día siguiente, junto con los regalos, cada niño recibió su respuesta personal. Una carta que les caló hondo. En ellas se les describía en qué mejorar y los Reyes les hacían saber cuánto esperaban de cada uno de ellos. Así que las han pegado en su armario o su mesa de estudio para volver a leerla a lo largo de este año. Os transcribo la del hijo “peleón”:

Mi querido Javier.

Muchas gracias por la carta que nos habéis escrito. Nos ha hecho mucha ilusión, pues casi ningún niño se acuerda de escribirnos después de pedirnos regalos.

Primero te respondo a tus preguntas: la cabalgata es maravillosa. Los niños se ven tan felices que nos encanta. Seguro que a ti también te gusta, ¿verdad? Los niños nos gustan mucho, ¿y sabes por qué? Porque conocimos al Niño Jesús y Él nos enseñó que “de los que se hacen como niños es el reino de los cielos”. Así que queremos especialmente a cada niño e intentamos parecernos a ellos, pues el Cielo es maravilloso.

Nos alegramos de poderte escribir para decirte que hemos sufrido mucho con tu comportamiento de estos últimos días. Estuvimos a punto de devolver tus regalos y dárselos a otros niños. De verdad que no te los merecías. Pero como has pedido perdón de corazón y vemos que te quieres esforzar, te los vamos a dejar con la esperanza de que te sigas esforzando todo el año. Dios te ha regalado unos hermanos muy buenos y se merecen que les cuides con cariño, no con chillidos, enfados y fastidios. Sabemos que te cuesta mucho esfuerzo, pero también sabemos que eres capaz de hacerlo y que tu ángel de la guarda te ayuda mucho, mucho, si tú le dejas.

Nos alegra mucho el esfuerzo que has hecho este trimestre por estudiar, pero sabemos que has de seguir así y no dejarte llevar por la pereza. El Niño Jesús nos ha contado que te ha regalado una gran cabeza y que eres capaz de sacar muy buenas notas si estudias de verdad. Esperamos que así lo hagas.

Y por último pedirte que obedezcas a tu madre a la primera y siempre. Le haces sufrir porque te quiere con todo su corazón y tus desobediencias no pueden seguir así. Escúchale bien cuando te pida algo y hazlo enseguida. Serás muy feliz y la verás a ella muy feliz. Sabemos que lo harás muy bien.

Te queremos mucho, Javier, y contamos con tu esfuerzo. Tienes muchas cosas que cambiar pero sabemos que puedes hacerlo. En los momentos malos te prestaremos nuestros ángeles de la guarda y verás cómo no será tan difícil portarte bien.

Por último pedirte que quieras más a Jesús y te portes mejor en misa. Cuando vayas al cielo y veas lo importante que es cada misa, te alegrarás de todo corazón de haberte esforzado. No sigas haciendo el tonto. Estate atento y reza con cariño ¡¡Jesús te quiere tanto¡¡

Esperamos muchas cosas de ti. Te mandamos un abrazo y un beso.

Te queremos mucho,

Baltasar

María de Selva

Economista por la Universidad de Navarra. He sido profesora ayudante de Macroeconomía en la Universidad de Zurich, gerente de Aguirretel SL y documentalista de la Asociación Valenciana de Empresarios, entre otras cosas. Actualmente, soy ama de casa y madre, a tiempo completo de cinco pequeños, aunque en mis tiempos libres colaboro con distintas actividades educativas y completo mis estudios de postgrado en la UPV.