El comienzo de la vida humana individual

Cuando se pretende hablar, en sentido biológico, del comienzo o del final de la vida, hay que especificar a qué tipo de fenómeno de vida nos estamos refiriendo: a nivel de célula, de organismo, de población o de especie.

La afirmación de que la vida humana es un continuum y no tiene sentido buscar su inicio es verdadera si se refiere a la vida humana celular o a la vida de la especie Homo sapiens. Células humanas y miembros de la especie humana han existido sobre la tierra sin solución de continuidad desde la aparición del primer hombre. Por otra parte, la misma afirmación es falsa si se refiere a un organismo humano concreto o a una población humana. Los organismos no preexisten al comienzo de su ciclo vital que es individual y limitado en el tiempo. El concepto biológico de vida es analógico, no unívoco, y su uso exige precisar el sujeto al que se está aplicando. Así, biológicamente hablando, tiene sentido plantear y tratar de resolver la cuestión de cuándo comienza y de cuándo termina la vida humana individual (vida del organismo).

El concepto “vida” o “vida humana” es usado por una gran diversidad de ciencias, cada una según su punto de vista, pero todas hacen uso de un concepto –la llamada “vida física” o “vida corporal”- que parece evidente y explicitado por la Biología. 

Aunque los biólogos no hagan un desarrollo teórico de este concepto, pertenecería a la filosofía de la naturaleza si se dieran las siguientes características del fenómeno "vida":

1.    Carácter dinámico del sistema.
2.    Capacidad de autocontrol (homeostasis).
3.    Excitabilidad (de responder a estímulos de diferente naturaleza y origen).
4.    Capacidad de reproducirse.
5.    Herencia de los caracteres.
6.    La tendencia evolutiva.

Por eso, al hablar de “vida” debemos tener en cuenta su uso analógico para especificar:

•  Cuando se habla de comienzo o final de la vida humana, hay que  especificar a qué tipo de vida nos  referimos, si es la especie, la célula o un organismo o población concreta.
•  Los seres unicelulares, también cumplen lo anterior.
•  Los seres multicelulares, los organismos, so la forma de vida que representa la integración, la coordinación, y la expresión última (fenotipo) de las funciones y de las estructuras del ser vivo que le hacen ser éste en concreto y no otro de la misma especie.

 Otras formas de organización son:

•  La población: grupo de organismo de la misma especie que vive en un mismo ambiente o que ocupan la misma esfera territorial.
•  La especie (término discutido desde el punto de vista evolutivo), que sería la secuencia de poblaciones ascendentes y descendentes estrechamente emparentadas entre ellas y más menos semejantes en sus características esenciales. En una perspectiva genética y reproductora, la especie se considera como un grupo de poblaciones naturales que efectiva o potencialmente se pueden cruzar entre sí, que resultan genéticamente semejantes y que desde el punto de vista reproductor están aisladas de otros grupos de población.

P. Francisco José Ramiro García

Doctor en Teología Moral, Doctor en Ciencias de la Educación. Máster en Bioética por las Universidades de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna. Profesor de Teología Moral y de Bioética del Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias. Miembro fundador de la Asociación Canaria de Bioética (ACABI). Coordinador y Profesor del Máster de Bioética de Canarias. Presidente del Comité Científico del Congreso Nacional de Bioética Canarias 2002. Miembro del Comité Asistencial de Ética del Hospital Universitario Dr. Negrín (2005). Miembro de La Comisión Asesora de Bioética de Canarias (2008). Coordinador de la web: Bioética en la Red.

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