Cómo pasar más tiempo con nuestros hijos

Hoy en día, con las obligaciones del trabajo, casa, eventos sociales… estamos agotados de no parar… y muchas veces nos olvidamos de nuestros hijos. Ellos también necesitan de su padre y su madre para que les enseñen y jueguen con ellos.  El Papa Francisco ya lo dijo hace tiempo en su cuenta de Twitter: “Padres: ¿saben “perder el tiempo” con sus hijos? Es una de las cosas más importantes que pueden hacer todos los días”.

Hay que saber pasar tiempo de calidad con ellos. Para ello, necesitamos dos ingredientes: “Estar” y “Tiempo”.  Si pasamos tiempo con nuestros hijos y a la vez estamos con cuerpo y mente compartiendo con ellos, ese tiempo al final acaba siendo de calidad. Es verdad que los niños fantasean mucho, juegan a tonterías, juegan con sus muñecos… y nos puede parecer pesado o podemos pensar que podemos hacer otras cosas más productivas, pero si estamos ahí en ese momento con ellos en sus juegos, cuando realmente necesiten algo de sus padres como hablar sobre amistades, estudios, problemas, inquietudes… Vendrán a nosotros a preguntarnos, porque se habrá creado ese vínculo paterno-filial.

La mayoría de nosotros podemos decir que nos faltan horas en el día para hacer todas las cosas que nos gustaría, como pasar más tiempo con nuestros hijos, pero a continuación os voy a dar una lista de ideas que nos pueden ayudar a todos nosotros: 

1. Pregúntales qué les gustaría hacer. Muchas veces es fácil encajarlo en nuestros horarios familiares porque simplemente quieren enseñarnos sus cromos nuevos o los muñecos que tienen.

2. Siempre decimos que nos falta tiempo. Habría que buscar formas de sacar más tiempo donde no lo hay, pero es mucho más fácil que un día estemos menos tiempo, por ejemplo, limpiando la casa, la cocina o comprar la comida para llevar en vez de hacerla y así estar ese tiempo con tus seres queridos.

3. Léeles un cuento antes de dormir. Incluso si es lo único que puedes hacer en todo el día con ellos, eso es mejor que nada. Podéis aprovechar y compartir ese momento tan especial.

4. “La hora de las cosquillas”. No tiene que ser una hora, podéis estar 10 minutos jugando a haceros cosquillas, reíros, abrazaros y besaros. Eso también nos ayudará a nosotros a sacar el estrés de nuestros cuerpos.

5. Si tenemos que estar con el ordenador o por ejemplo haciendo la cena, podemos tener a los niños cerca, en la misma habitación, mientras ellos pintan, juegan o hacen los deberes. El poder levantar la cabeza y vernos les ayuda muchísimo. Pero cuidado, no solo hay que estar en cuerpo, tenemos que, también de vez en cuando, preguntar y hablar para que exista esa conexión. Simplemente preguntarles qué hacen o que te lean lo que están leyendo y luego hacerles preguntas para ver que les muestras atención.

6. Siempre tenemos que intentar de todas las maneras posibles comer y/o cenar todos juntos en familia. Y mucho mejor sin televisor o aparatos electrónicos.  La comida es una de las formas que más une a la familia y ayuda a fomentar conversación entre todos nosotros.

7. Si tenéis que ir a comprar algo o pasear al perro, llevaos a uno de vuestros hijos. Puede ser que proteste al principio, pero cuando estéis los dos solos, empezaréis a hablar de cosas y hará que ese momento sea especial para tu hijo porque es un momento que comparte con mamá o papá sin que los hermanos estén alborotando alrededor.

8. Los juegos de mesa son un momento idóneo para compartir tiempo juntos mientras os divertís. Puede ser jugar al parchís, “monopoly”, “¿quién es quién?”, a las cartas….

9. Los videojuegos también ayudan, pero hay que tener cuidado con los juegos que se juegan y el tiempo que se dedica a ellos. Normalmente, la Wii suele ser perfecta porque son juegos breves, divertidos y para toda la familia.

10. Sería bueno que tus hijos viesen donde trabajas, ya que allí pasamos muchas horas al día. Eso les hará sentirse especiales y ver cómo es el mundo de los mayores.

11. Hay formas de quedar con tus amigos y salir con los niños a la vez. Podemos ir al parque y mientras ellos juegan nosotros podemos charlar o tomarnos algo en la cafetería de al lado.

 12. Podemos aprovechar y ver a nuestros padres a la vez que pasamos tiempo con nuestros hijos. Podemos ir a comer 1 día de la semana con nuestros padres y nuestros hijos, a la vez, disfrutan de sus abuelos.

13. Compartir tiempo limpiando o cocinando con nuestros hijos también puede ser una aventura para ellos. Complicado, pero hay que ingeniárselas. Por ejemplo, lavar el coche con ellos. Les encanta el agua y pueden ayudarte a limpiar el coche. Seguramente no quede perfecto, pero seguro que os lo podéis pasar muy bien. Otra opción es que os ayuden a hacer algo en la cocina, galletas, un bizcocho o hacer una ensalada. Si lo hacéis divertido, ellos se lo pasaran en grande y estarán encantados de hacer “cosas de mayores”.

14. Si hacemos deporte, sería un error que nuestros hijos no nos acompañen. Les viene bien a ellos y compartiremos un tiempo todos juntos. Ir a nadar, hacer senderismo, montar en bici, jugar al fútbol…

15. Las bibliotecas. Pensamos en libros y se nos cae el mundo a los pies. Pero nada de eso. Están llenas de libros para niños que les van a encantar, es un lugar silencioso donde hay tranquilidad y nos podemos relajar y leer alguna revista o periódico tranquilamente.

16. Ver la tele todos juntos. Por ejemplo, ver una película o una serie en familia. Luego se puede comentar y así ayuda a mejorar la comunicación. Hay que tener cuidado con el tiempo que pasan los hijos solos viendo la tele y con los programas que ven.

17. Otra opción es el cine, circo o espectáculo deportivo. El mayor inconveniente es el dinero, pero hay formas de reducir el coste como yendo el día del espectador o buscando cupones para esos eventos.

18. Muchos de nosotros pasamos bastante tiempo con nuestros hijos dentro del coche. Ya sea cuando viajamos de vacaciones o yendo al colegio… Ese es un momento que podemos aprovechar y, en vez de poner la radio, hacer juegos como el “veo veo” o tener conversación sobre cómo ha ido el día en el colegio.

19. Muchos movimientos cristianos, asociaciones familiares y parroquias organizan jornadas conjuntas para toda la familia y retiros de varios días con actividades familiares; no suelen ser caros y casi siempre son "a mesa puesta", así que los papás no han de cocinar ni limpiar y los niños conocen a otros niños católicos y hablan con sus padres de ello en un entorno distendido.

20. Lo más barato es ir a pasear. A la playa, al campo... de todos modos, seguro que tenéis algún parque cerca de casa. No hace falta ir toda la familia. Uno de los padres con los hijos, o un solo hijo, basta para que crezca el vínculo. Si hace falta un incentivo, un helado, una bolsa de pipas o unas cuantas chuches pueden ayudar.

Javier Gonzalez

Nací en Madrid, pero he vivido más años en Reino Unido que en España. Me casé en 2014 con mi mujer, Mónica, y tengo dos maravillosos hijos, Laura y Juan. Nos volvimos de Reino Unido en el 2017 y actualmente estamos viviendo en Móstoles.

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