Locura dental o Bruxismo

Hola queridos amigos seguidores de infofamilialibre,
Hoy les hablare de un tema muy interesante que afecta a gran parte de la población mundial, pero que muchos desconocen sus causas y síntomas. Este es el bruxismo, que está asociado al estrés y a nuestra salud espiritual, un tema que compete mucho al dentista el cual nos puede ayudar a diagnosticarlo.

El bruxismo es una hiperexcitación del sistema nervioso central, que en forma de reflejo, envía estímulos no funcionales a los músculos de la masticación, los cuales generan fuerzas innecesarias, exageradas, repetitivas y por lo tanto dañinas para el sistema masticatorio. Para explicarlo mejor el bruxismo básicamente consiste en apretar y apretar, frotar y frotar. Deslizar la mandíbula con fuerza, cargando esa presión contra una o varias muelas, afectando a un diente anterior o a todos. Eso de apretar implica contraer los músculos masticatorios, y hacerlo solo porque te lo pide la mente. Aprietas, frotas y hasta puede que hagas ruido, un ruido desagradable que causa grima a quien lo escucha. Apretar es un reflejo, lo haces mientras estás escribiendo con un lápiz o con un teclado, conduciendo un coche o subiendo una escalera; no sabes por qué lo haces, pero mientras lo haces te sientes más seguro, más tranquilo, te da la sensación de que todo está bajo control.

El bruxismo lo provoca en última instancia el cerebro.  Y  nuestra  parte emocional tiene mucho que ver. ¿Pero por qué o para qué? No se sabe. Se han escrito algunas explicaciones, ideas u ocurrencias que tienen su lógica. El bruxismo se puede controlar o paliar de alguna manera, pero no curar del todo, porque sus causas profundas, sus raíces primarias son fundamentalmente emocionales.

Existen varios tipos de bruxismo:
-El  Bruxismo céntrico que es aquel que se inicia cuando el paciente aprieta las muelas, contrae con fuerza los músculos, éstos se ponen duros y pueden incluso llegar a doler, pero la mandíbula no se mueve, no se desliza, no rechina, no frota, solo aprieta. La mandíbula permanece centrada, por eso se llama bruxismo céntrico.
-El  Bruxismo excéntrico es cuando además de apretar, el paciente frota y rechina la dentadura, balanceando la mandíbula lateralmente. Incluso puede llegar a hacer ruido, sobre todo durante el sueño.
-El Bruxismo durante el sueño es inconsciente; los movimientos y fricciones que podemos llegar a realizar pueden ser tan extraños, que el paciente dice: …”-yo no hago eso nunca-“. Y lo dice muy serio y con absoluta seguridad. Si se rechinan las muelas, éstas hacen ruido, ese ruido repetido durante horas despierta al cónyuge o no le permite dormirse. Ese trabajo nocturno de apretar y/o rechinar sin control, hace que muchos bruxistas se despierten por la mañana con los músculos faciales cansados y el cónyuge hastiado/a.
Nuestro estrés emocional hace que nuestro inconsciente no repose bien durante el sueño. Está muy activo, y por motivos no bien conocidos decide apretar la dentadura. Mientras lo hace se encuentra inquieto, e intenta huir o solucionar problemas de la vida real.
No se sabe con certeza por qué bruxamos, pero sí sabemos que el estrés o tensión emocional forma parte importante de la causa.
-Y por último tenemos Bruxismo durante la vigilia. Este se presenta mientras realizamos nuestras actividades cotidianas o mientras no hacemos nada. La diferencia es que estando despiertos, podemos tomar consciencia y tratar de no hacerlo.
¿Por qué se genera el bruxismo?
Nadie lo sabe. Pero si la articulación témporo-mandibular es simétrica y funciona a la perfección; si la dentadura encaja y lo hace en perfecta armonía con el abrir y cerrar de la articulación témporo-mandibular  (igual que las bisagras y cerradura de una caja fuerte); si  eres una persona relajada, tranquila, serena, equilibrada y llena de paz; si todo ello se cumple en un momento dado, puede que no desarrolles el bruxismo.

Algunos tratamientos para controlar el bruxismo
* La clave está en la oclusión, la desoclusión, los contactos prematuros e interferentes y nuestro estado de estrés, ansiedad o depresión. Los desequilibrios tanto mentales como dentales.
* Mantener las muelas separadas: Para ello tenemos que tener en mente un ejercicio de relajación mandibular consciente y constante, que podemos llevar a cabo en cualquier momento. Cambiar el reflejo inconsciente de contraer los músculos y apretar, por un hábito consciente de dejar caer la mandíbula y relajar.
* Tener consciencia de nuestra mordida y no apretar las muelas. Podemos incluso interponer la lengua entre los dientes para cambiar el hábito de apretar.
* Saber relajar la mandíbula, saber relajar la mente y encapsular los problemas buscando la  serenidad y  relajación. Una buena salud mental, física y, sobretodo, espiritual, entrándonos más en oración y entregando nuestro sueño en manos de la ternura de la virgen María y Jesucristo. Por ello es que soy de la opinión, de que un paciente que presenta trastornos como el bruxismo y la disfunción temporomandibular, debe consultar también con los mejores psicólogos que son Jesús y María.

Cuando los demonios controlan tu mente o tú sueño, malo, malo, malo.
Espíritu sano en un cuerpo sano, hoy más que nunca.

Laura Susana Pérez

Mi blog "Abriendo corazones, abriendo Bocas" 

Nací en Colombia el 25 de septiembre de 1986, soy dentista y vine a España realizar una maestría en salud pública Internacional, pero Dios me ha mostrado que no solo vine a eso sino a conocer más fe y de tener una experiencia más viva con él, y el Hogar de la Madre ha sido una gran puerta para ello. Quiero también aportar mi granito de arena en una de sus páginas donde hablare de la odontológica sin tecnicismo innecesarios pero sobre todo acercala a un ámbito religioso y espiritual, proponiendo información sencilla, humana y católica.

Laura Susana Pérez Villa, es autora, editora y responsable del Blog Abriendo corazones, abriendo bocas, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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