Inmaculada Concepción en familia

Se acerca la festividad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. 
¿Por qué no le preparamos un detallito a nuestra Madre? 
Seguro que se os ocurren mucha ideas… 
En nuestra casa hemos pensado celebrarlo así: 

 1. ¿Qué sería de una fiesta sin tarta o similar? 

Yo no me la imagino… así que… ¡manos a la obra! 
Pensé hacer un bizcocho, pero mi hijo mayor pensó que sería mejor hacer magdalenas… Y como la receta es igual, ¡pues magdalenas! 
Esta es la receta (para unos 20): 

- 1 yogur (de limón en nuestro caso). 
- 2 vasos de yogur de azúcar. 
- 3 vasos de yogur de harina. 
- 1 vaso de yogur de aceite. 
- 1 sobre de levadura. 
- 3 huevos. 
- 1 chorrito de leche y otro de zumo de limón. 
- 1 trocito de mantequilla (no mucho). 

Se mezclan todos los ingredientes, sin importar el orden, y se baten con la batidora. De ahí, al horno, unos 20-25 minutos a 170º. 

Para acompañarlas, pensamos ponerles por encima algo blanco, haciendo alusión a la blancura del alma de la Virgen María, sin mancha de pecado. Así que podemos poner chocolate blanco derretido, o cualquier otra cosa de color blanco que se os ocurra. 

Ya tenemos los dulces…

magdalena para maria

2. Ahora nos falta un regalo para nuestra Madre…

Mi hijo tiene una idea: “¡las flores nunca fallan con las mamás!”
Así que, a falta de flores naturales, y con lo que nos gustan las manualidades, vamos a hacer un detallito con flores de papel: un marco de fotos. 
Lo vamos a preparar con antelación y así el día 8 ya lo tenemos listo. 

Estos son los materiales que necesitamos: 

- Flores dibujadas en papel (se pueden imprimir o dibujar). Unas grandes y otras más pequeñas, la cantidad necesaria según el tamaño del marco. 
- Tijeras. 
- Alfileres con cabeza de colores. 
- Imagen de la Virgen María. 
- Una base para el marco. En nuestro caso, teníamos una bandeja de poliestireno con una ventanita, así que recortamos a la medida y lo usamos como marco. Si no, también se puede usar cartón. 

regalo para maria

Se recortan las flores y se pone una pequeña sobre una grande, unidas con un alfiler, y se pinchan en el marco, hasta rellenarlo. 
Por detrás, pegamos la foto para que se vea por la ventanita. 
Un pequeño cartelito en el que se lea el motivo de la celebración y ¡listo!
Preparado esto, solo nos queda esperar al día 8 para hacer nuestra pequeña celebración. 
Nosotros nos reuniremos para dedicarle unos minutos a nuestra Madre. 
Probablemente leamos alguna pequeña meditación sobre este dogma que celebramos. 

Comparto una con vosotros, por si os sirve: 

“Contempla el alma de María al entrar en el mundo. También ella debía ser como nosotros y nacer como nosotros…, pero Dios la exceptúa y Ella sola… la única… nace tal cual se formó en las manos del Señor… pura… limpia… sin mancha… inmaculada. 

Detente a admirar esta hermosura y felicitar a María por ser inmaculada. Mira a los ángeles acompañándola con palmas y celebrando su entrada en este mundo, que no es una derrota como nosotros, sino un triunfo sobre la serpiente. Canta con los ángeles alabanzas a la Virgen, al verla así tan hermosa aparecer en la tierra. No ha habido, ni habrá, flor más blanca que el alma de María en su concepción. 

Piensa, además, cómo por no pecar, no debió de sufrir, ni padecer… pero Dios quiso que fuera así, para ser como su Hijo, que por amor se abrazó a la Cruz. Esto es: en Ella, el sufrimiento no fue como en nosotros por castigo, sino por amor a Dios, para ser como Jesús…y por amor a los hombres, para servirnos de consuelo. 

Dale gracias por ello y anímate a sufrir como Ella y a amar la Cruz también como Ella.”

(“La Santísima Virgen María”, Ildefonso Rodríguez Villar). 

 Después se puede rezar un Misterio en familia (¡o el Rosario entero!).  

¡FELIZ DÍA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN!

Judit Hernández

Recién casada y madre, Laica del Hogar de la Madre. Diplomada en Magisterio, catequista y actualmente estudiando para ser profesora de religión.