Una vocación de carmelita salvada por la Hna. Clare

La Hna. Magdalena Guadalupe es carmelita descalza. Nos escribe con un testimonio verdaderamente impresionante en el que nos explica cómo, el descubrimiento de la vida de la Hna. Clare, ha trasformado y sanado su forma de plantear su propia vida religiosa, vida que –a pesar de su juventud- se estaba deslizando en un cuesta debajo de sin sentido, atada por muchas cosas que le estaban impidiendo entregarse de veras a Jesucristo. La Hna. Magdalena Guadalupe ha querido compartir su testimonio con nosotros, consciente de lo mucho que puede ayudar a otras personas que estén pasando –como ella- un periodo de oscuridad y confusión. Su intención es que todos sepan “que hay quienes interceden por nosotros, y en mi caso fue la tan querida para todos hna. Clare”.

Yo soy una hermana Carmelita Descalza, de votos temporales. Aunque no conocí personalmente a la Hna. Clare, llegó a mi vida a través de un vídeo sobre ella, por medio de la Providencia, un video que vi en Youtube de su testimonio de vida. Para mi fue como decir: “¡¡¡¡Ah, qué padre!!!! Una conversión de una chica con grandes deseos, que se hizo monja”. Como tenía la reproducción automática, al terminar ese video comenzó el de “En memoria de la Hna. Clare”. Para mi fue una sorpresa del tamaño de una cascada. Me quedé impresionada de que ¡¡¡¡ya hubiera muerto!!!! 

No me quedé tranquila, y seguí con el vídeo de sus votos perpetuos. Y ahí ya no pude más... Comencé a llorar y a llorar, porque en mi vida consagrada yo iba como en declive. Acababa de profesar; de hecho, ese mismo día cumplía dos meses de mi profesión temporal, y me sentía atada a muchas cosas. Me sentía cansada, como en un sinsentido de mi vida consagrada, sin un por qué o un para qué. Llevaba ya un tiempo "enviciada" en internet, y dejando a un lado mi oración. Pero cuando conocí la vida de la Hna. Clare, y el hecho de que fue una conversión y una llamada de Dios de manera progresiva, desde no conocer ni siquiera qué era la Eucaristía, hasta culminar su vida y su vocación en una total fidelidad, fue como una sacudida en mi interior. 

La experimenté como hermana, amiga y compañera, como confidente que cobijaba mi alma con una ternura y un amor que no pude dudar que venía de Dios, por intercesión de ella. Fue un toque transformativo, porque regresó en ese mismo instante el amor a Jesús mi Esposo, a mi Comunidad, a mi Consagración. Y un rechazo total a todo lo que me impedía unirme a Dios. 

Fue a tal grado mi radicalidad que, en ese mismo momento, llamé a mi Superiora. Ante ella renové mi entrega y, en su presencia, destruí y borré todo aquello que me estaba haciendo mal y me impedía caminar hacia Jesús. Sé que pude hacerlo por el testimonio de vida de la Hna. Clare, que renovó mi Amor y le dio vitalidad a mi consagración. Sin ninguna duda ella intercedió por mi y cambió mi corazón.

Desde entonces no dejo de invocarla. Cuando hay cualquier dificultad en mi vida o en mi comunidad, su recuerdo me trae paz, y me impulsa a darme y a querer dar la vida como ella - como Jesús- en favor de otros. 

Se ha vuelto mi amiga y confidente. Le confío mis asuntos. De momento, hasta esperar el veredicto de la Iglesia, me abstengo de llamarla de la forma en que mi corazón me impulsa a hacerlo, y es: Santa Hna. Clare.

Gracias Hna. Clare, si no fuera por ti esa noche que llegaste a mi vida, el impulso y la fuerza que ahora siento en mi Vida Consagrada no estaría presente. Gracias, mil gracias. No dejes de acompañarme hoy y siempre.

Hna. Beatriz Liaño

Sierva del Hogar de la Madre

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