Lunes, 08 Mayo 2017 00:00

La manifestación libre

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Si Amós es el profeta de la justicia, Oseas es el profeta del amor, siendo el primero que utiliza el lenguaje matrimonial para explicar la comunidad de amor entre Yahvé y su pueblo. Su matrimonio se convierte en símbolo de la verdad que predica. El matrimonio ganará extraordinariamente con este descubrimiento.

No será ya algo sin importancia, sino un verdadero misterio religioso, donde la alianza entre hombre y mujer debe reflejar el amor de Dios a su pueblo. 

La lectura del profeta Oseas (6, 1-6), es un simbolismo del amor sin condiciones. Un amor a una mujer que, siendo prostituta, la toma por esposa. Una esposa que más tarde lo abandonará para seguir su vida anterior. Oseas se ve traicionado por su esposa y, a pesar de ello, siente que la sigue amando, se da cuenta de que eso era exactamente lo que sucedía entre Dios y su pueblo: Dios seguía amando a aquel pueblo a pesar de sus infidelidades. Oseas quiere mostrar a su pueblo con su actitud, que la fidelidad de su amor traicionado es un signo y una manifestación del amor de Dios, fiel a su pueblo a pesar de no ser correspondido. Como dice San Agustín, la medida del amor es amar sin medida

El mensaje de Oseas sigue siendo válido: Dios ama a todos los pueblos y la Iglesia está llamada a ser sacramento de ese amor. Anunciar el Evangelio solo es posible a través de un diálogo sincero y respetuoso, capaz de hacerse vehículo del amor del Padre por todos sus hijos e hijas. Esta es la actitud constante de Dios con el hombre. La misericordia de Dios es la clave que nos abre a la esperanza. 

Dios nos ama no porque seamos buenos, sino para que seamos buenos. “Como ama Yahvé a los hijos de Israel, mientras ellos se vuelven a otros dioses” (Oseas 3, 1). Esa es la medida del amor. 

Pero el amor, como dice San Pablo (1 Corintios 13), no busca su propio interés, no tiene en cuenta el mal recibido y se regocija con la verdad. No sirve el amor de tapadera, ni el amor a fecha fija. El amor es un culto al desprendimiento, a la entrega, al ser mi bienestar el bienestar del ser querido. La manifestación del amor, no es un culto vacío. Nada hay tan peligroso como un culto vacío que no responde a la vida, que no tiene sus consecuencias prácticas en la vida. Dios abomina ese culto: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres” (Mc 7, 1-13). Todas nuestras prácticas de penitencia cuando sirven solamente para evadirnos del amor al prójimo y de la justicia, no detendrán la catástrofe y el juicio de Dios, pues Dios quiere misericordia y no sacrificios.

Mi Blog "Católicos en la sociedad actual"

Doctor Ingeniero Agrónomo (Economía y Sociología)
Sociólogo
Master Universitario en Exclusión Social, Integración y Ciudadanía
Vicepresidente de AGEA Valencia (ONG cultural)
Editor y responsable del Blog: José Antonio Puig Camps

José Antonio Puig es autor, editor y responsable del Blog Católicos en la sociedad actual, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com