Jueves, 31 Diciembre 2015 13:55

El niño Jesús - Audiencia del Papa 30 de Diciembre

Escrito por

Acabamos de celebrar hace unos días el nacimiento de Jesús. Cuando la palabra se hizo carne y Dios quiso caminar entre nosotros.

El Santo Padre hoy nos recuerda este hecho. Hace unas semanas pusimos el pesebre en nuestras casas  y nos preparamos para el nacimiento del Niño Jesús.

Ahora lo hacemos para la llegada de los Reyes Magos que vendrán a adorar a Jesús. A un niño nacido de una familia pobre que no tenía nada y que tuvo que ser recostado, al nacer,  en un pobre pesebre.  A ese niño que es el Hijo de Dios hecho hombre. Dios caminando entre nosotros ¡Qué suerte tenemos en poder adorarle!

No sabemos mucho sobre la infancia de Jesús pero el Papa nos ayuda a  que reflexionemos y miremos a los niños que tenemos alrededor.  Llenos de pureza, sin maldad, saben amar y compartir. Son un pequeño reflejo del Señor donde mirarle.  Son pedacitos de nosotros que Dios nos presta temporalmente para que les enseñemos, cuidemos y nos preocupemos por ellos hasta que sean adultos.  ¡Qué gran responsabilidad tenemos nosotros los padres! Para ello tenemos que mirar e intentar parecernos a la Sagrada Familia.  Esa familia donde San José dio todo por su mujer y su Hijo. La Virgen María quien se preocupó y cuido de su esposo e Hijo. Y Jesús, quien respetó y aprendió de sus padres. Todo ello alabando constantemente a Dios.

En estas fechas, sobre todo ahora que se acercan los reyes y por consiguiente los regalos, preocupémonos más por nuestros hijos. No todo es material. Los niños también necesitan que sus padres estén con ellos, que compartan y jueguen, porque crecen muy rápido. No seamos tan egoístas y compartamos el tiempo que tenemos de estas Navidades con los niños, para que aprendan de nosotros a la vez que disfrutan y se diviertan con sus padres para que un día sean adultos dignos de respetar.

A continuación el resumen de la audiencia del Papa.  Para leer la versión completa pincha aquí

"Queridos hermanos y hermanas:

En estos días de Navidad, contemplamos al Niño Jesús, reviviendo en nuestros corazones el misterio de la Encarnación con gestos sencillos y tradicionales, como poner el pesebre en nuestras casas. Esta devoción al Niño Jesús nos permite meditar, siguiendo el ejemplo de la Virgen María, la humildad de Dios, que se hace pequeño por nosotros. A pesar de que sabemos poco de la infancia de Jesús, podemos aprender mucho de Él mirando a los niños. También Jesús quiere que lo estrechemos en nuestros brazos, que le demostremos nuestro amor, nuestro interés. Que abandonemos nuestra pretensión de autonomía y acojamos la verdadera forma de la libertad, que consiste en reconocer y servir a quien tenemos delante. Él ha venido a revelarnos el rostro del Padre, rico en misericordia."

Soy madrileño pero llevo 13 años viviendo en Cardiff (Gales). Me casé el año pasado y somos papás de una niña. Trabajo en el departamento financiero de un hospital y estamos como locos por volvernos a España.