Hna. Beatriz Liaño

Sierva del Hogar de la Madre

Martes, 17 Septiembre 2019 00:00

La Eucaristía: escándalo y necedad

El anuncio del Evangelio enfrentó cara a cara dos pueblos muy distintos, porque —ciertamente— judíos y gentiles tenían dos formas muy distintas de conocer, de afrontar el conocimiento de las cosas. San Pablo describió magníficamente este choque de mentalidades cuando escribió a los Corintios: «Los judíos piden signos y los griegos buscan la sabiduría; pero nosotros os anunciamos a Jesucristo crucificado, escándalo para los judíos y necedad para los gentiles». (I Corintios 1, 22-23). 

Domingo, 28 Julio 2019 00:00

Abusos sexuales: la otra Víctima

Sin duda alguna, el tema de los abusos sexuales es uno de los problemas más serios que enfrenta la Iglesia actualmente. Cuando lo pienso, no puedo evitar que me venga a la cabeza una frase del segundo mensaje de Garabandal: «Los sacerdotes, obispos y cardenales van muchos por el camino de la perdición y con ellos llevan a muchas más almas». Yo no pretendo adelantar el juicio de la Iglesia sobre los hechos de Garabandal, pero una cosa es cierta y es que en el año 1965 —cuando se hizo público este mensaje— nadie sospechaba que un sacerdote de la Iglesia católica podía llegar a tal grado de corrupción.

Lunes, 14 Enero 2019 00:00

«Cosas raras» en casa

A veces te llegan personas asustadas diciendo que están pasando «cosas» en sus casas, «cosas raras»: electrodomésticos y luces que se encienden y apagan sin que nadie les toque; persianas que bajan o suben o puertas que se abren o cierran al margen de la voluntad de quien las observa; olores, ruidos, golpes, sombras, presencias inexplicables; muebles u objetos que aparecen fuera de lugar… Cosas raras. Al leer estas líneas, algunos pensarán: «Bueno, casi todas esas cosas pueden tener una explicación natural. O puede ser que la persona que te lo contó tenga una excesiva imaginación, o sea muy aprensiva, o se esté volviendo loca… Puede ser, ¿no?»

Miércoles, 14 Febrero 2018 00:00

Ayuno y abstinencia, ¿sumisión o libertad?

Tanto en el cristianismo como el Islam encontramos la práctica del ayuno. A simple vista podría parecer un lazo que nos une, pero cuando se estudian con un poco de profundidad las motivaciones con las que ayunan cristianos y musulmanes descubrimos asombrados que esta práctica antes que acercarnos, nos aleja. Quizás es buen reflexionar sobre estas diferencias, precisamente para comprender el verdadero sentido de la mortificación cristiana.