Del piropo al absurdo

En verano, mientras estoy trajinando por la casa, me gusta escuchar zarzuela. Hoy he elegido “La del Manojo de Rosas” (1934) del Maestro Sorozábal:

Agosto 16, 2018 by Alberto Cañas

Hijos que estorban

Es tiempo de descansar, “desconectar”, relajarse, pero, lo siento, yo quiero denunciar. Denunciar el egoísmo, la estupidez y la necedad de una sociedad que ha decidido...

Agosto 8, 2018 by Mercedes Lucas

La lección de la muerte

Sabemos que la muerte pone fin a la vida. Sabemos que la muerte es el final común de todo ser viviente, aunque vivamos de espaldas...

Julio 6, 2018 by José Antonio Puig Camps

Recetas y trucos

Humus

Hoy, la receta en inglés viene de Nancy Rodríguez. Nos va a enseñar a hacer humus.

Recomendamos

¡Qué bello es vivir!

Dentro de la programación navideña de las cadenas televisivas, se ha convertido en tradicional encontrar una tarde de cine en...

Ayuno y abstinencia, ¿sumisión o libertad?

Tanto en el cristianismo como el Islam encontramos la práctica del ayuno. A simple vista podría parecer un lazo que nos une, pero cuando se estudian con un poco de profundidad las motivaciones con las que ayunan cristianos y musulmanes descubrimos asombrados que esta práctica antes que acercarnos, nos aleja. Quizás es buen reflexionar sobre estas diferencias, precisamente para comprender el verdadero sentido de la mortificación cristiana.

Batalla en el desierto

Las tentaciones de Jesús en el desierto (Mt 4, 1-9; Mc 1, 12-13; Lc4, 1-13) marcan el comienzo de nuestra vida cuaresmal. Durante cuarenta días, Jesús es tentado y yo, en el transcurso de mi “inmadura vida espiritual”, durante muchos años, pensé que era Él quien las sufría y me quedaba con “la formalidad” de esta época tan esencial en la vida eclesial.

El adviento en Familia

¡Otro año más que se acaba! Comienza de nuevo, una vez más, el Adviento, que trae consigo la Navidad, este tiempo litúrgico tan entrañable.
Pero, fácilmente vivimos el Adviento proyectados hacia la Navidad, desaprovechando  este momento de gracia. Cuantas gracias perdemos a lo largo de nuestra vida por no estar atentos, vigilantes como nos pide precisamente el Adviento.