José J. Escandell

José J. Escandell

Mi Blog "Pensamientos para vivir bien" 

Doctor en Filosofía. He sido profesor en la Universidad CEU San Pablo, la Universidad Eclesiástica San Dámaso y en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). Profesor de enseñanza media, actualmente ejerzo la docencia en un Instituto de Educación Secundaria de Madrid. Casado y padre de cinco hijos. He publicado diversos trabajos científicos, especialmente de metafísica y antropología, y sobre la figura de Antonio Millán-Puelles. También participo en programas de radio y en periódicos de internet.

José J. Escandell, es autor, editor y responsable del Blog Pensamientos para vivir bien, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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Cristianismo y democracia en España

Por supuesto, la palabra «democracia» tiene un significado borroso. Hay la democracia popular comunista, la orgánica y la liberal, la censitaria, la representativa, y hasta la «democracia morbosa». Desde luego, la etimología (democracia = gobierno del pueblo) no aclara apenas nada. Hay quienes entienden por «democracia» un régimen político que garantiza una organización pacífica del poder y de su transmisión. Hay quienes sólo llaman «democracia» a un Estado socialista o comunista; otros consideran que lo esencial de la democracia es la soberanía del pueblo en su totalidad. Y no todas estas ideas son compatibles entre sí.

La moralidad de la materia gris

El pasado día 24 de febrero leí el artículo titulado Para no perder materia gris del cerebro, olvídate de las redes sociales. Su autor es Clemente Ferrer y fue publicado por «Hispanidad». El breve texto comenta que «las personas que utilizan con frecuencia varias pantallas de manera simultánea, tienen menos materia gris en el córtex del cíngulo anterior del cerebro». Lo de las «varias pantallas» se refiere a estar viendo la televisión a la vez que se maneja el móvil o una tableta.

Una educación con desagües

Henos aquí con un «sistema educativo» que no tiene desagües. Desde que se consagró en España el principio de pedagogía política según el cual hasta los dieciséis años todo ciudadano ha de estar en la escuela, una de las medidas que de inmediato se han tomado, con toda coherencia, es la de impedir salidas del sistema. Según eso, un niño que entra en las aulas casi recién nacido no puede abandonarlas, caiga quien caiga, pase lo que pase, hasta al menos los dieciséis (y si puede estar más años, mejor).

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