Martes, 18 Mayo 2021 00:00

Los desahuciados de hoy en día

Escrito por

Según el diccionario de la Real Academia de la lengua española, un desahuciado es aquel del que los médicos admiten que no tiene posibilidad de curación. Para mí, los matrimonios infértiles que no quieren acudir a la Reproducción Asistida son los desahuciados de hoy en día.

En la Seguridad Social (en España, al menos) el estudio que se ofrece es muy, muy, muy básico y algunas veces solamente se deriva a los pacientes a este servicio cuando quieren una técnica de reproducción asistida (TRA).

El camino suele ser el siguiente: cuando tras estar abiertos a la vida un tiempo ven que no llega el deseado embarazo (a veces el tiempo pasa muy rápido y son varios años), suelen acudir al Médico de Familia. Este (desde mi experiencia como tal) no suele tener una gran formación en el campo de la fertilidad ni tampoco tiempo en su consulta para atender esta demanda. Tengo que hacer una excepción de algunas grandes profesionales con formación en Métodos Naturales de Reconocimiento de la Fertilidad que invierten tiempo y energías en enseñarlos a sus pacientes para optimizar así las posibilidades de gestación.

Como el tiempo es un bien muy escaso en la consulta y tampoco en la Residencia se nos enseña nada sobre fertilidad (muy probablemente porque tampoco los ginecólogos tienen mucha idea -salvo, otra vez, honrosas excepciones), sobre el conocimiento profundo del ciclo y los Métodos Naturales, se deriva a los pacientes a ginecología.

El ginecólogo, tras hacer una historia tan breve que cabría en un “post it”, deriva directamente a esterilidad. Sí, tiene ese nombre horrible: esterilidad. Me pregunto si en algún momento han pensado lo que ese nombre produce en personas con dificultad para concebir.

Una vez en la consulta de “Esterilidad”, la propuesta siempre son las TRA. Probablemente, empezando por la Inseminación para pasar enseguida a la Fecundación In Vitro (FIV). Por supuesto, nadie suele perder mucho tiempo explicando a los pacientes en qué consisten estas técnicas. Y, por supuesto, nadie se preocupa de si los pacientes tienen alguna inquietud moral o no desean realizarlas, pero sí desean que se estudie y diagnostique su caso.

Me parece que los médicos tenemos un problema de comunicación que, en muchos casos, es grave. Cuando el paciente dice: “los hijos no llegan”, muchas veces el médico lo traduce por “quiero que me fabriques un hijo a toda costa” y casi nunca he encontrado yo esa respuesta. Casi siempre lo que se desea es un diagnóstico, una (o varias) causa(s), saber a qué se enfrenta uno. Un paciente que conoce su enfermedad es un paciente que se enfrenta mejor a ella. Una buena amiga me decía: “Si no puedo tener hijos, que me lo digan y ya está. Lo asumimos y pasamos página, pero que me digan qué me pasa”. Este es el grito de ayuda que me encuentro en los pacientes en la mayoría de las ocasiones. Y a esto es a lo que nos enfrentamos los médicos de medicina restaurativa y Naprotecnología, encontrar causas y tratar de solucionarlas. Es posible curar a veces, mejorar casi siempre, y acompañar y querer, siempre.

Helena Marcos

foto gravatarLaica consagrada en las Apóstoles de los Corazones de Jesús y María (ACIM), miembro de los Grupos de Oración del Corazón de Jesús (GOCJ)

Médico especialista en Medicina de Familia y Comunitaria. Médico consultor en Naprotecnología, ejerce su trabajo actualmente en la consulta de Fertilidad del COF de la Diócesis de Getafe.

Monitora certificada en Sistema Creighton. 

Vicepresidenta de los FertilityCare Centers of Spain.  Socia fundadora de la Asociación Española de Naprotecnología. 

https://www.infofamilialibre.com/index.php/la-vida-y-tu