Amor a la Virgen, clave de la nueva evangelización

Hay cosas que nunca cambian. Y una de ellas es que el amor a nuestra Madre es una de las claves de la vivencia de los cristianos y, por ello, ha de ser también importante reflexionar sobre ello y transmitir a las nuevas generaciones un amor apasionado a la Señora.

Empezaría por vivir de manera intensa, celebrativa, festiva, los momentos del año relacionados con la Virgen María. Fiestas como la Inmaculada o el mes de mayo no pueden pasar en nuestro calendario sin tener una acción especial. Está, ¡cómo no!, la posibilidad de hacer visitas a santuarios marianos de los que está plagada nuestra geografía, el hacer alguna oración especial con este motivo, o hasta el preparar una comida distinta en honor a nuestra Madre. Este año, un grupo de madres inventaron un nuevo postre, la tarta de la Inmaculada, que estaba buenísima. Con una primera capa de bizcocho o galleta, representando la tierra, una segunda capa de crema de manzana a la que se superponía una crema de nata azul, que simbolizaba a la Virgen pisando el fruto del pecado, y coronada por doce estrellas, símbolo del triunfo de la Inmaculada, camino entre el suelo (las galletas) y el cielo (las estrellas crujientes).

Luego está la vivencia de tradiciones y manifestaciones populares en honor a la Virgen. Los numerosos Rosarios de la aurora que se celebran por las calles de nuestras ciudades y pueblos. O las fiestas patronales, muchísimas de ellas dedicadas a nuestra Madre. Todas ellas nos hacen enraizar en lo más profundo de nuestra vivencia personal y como pueblo.

Un amor que se ha de hacer personal y tierno, confiado y activo, imitando las virtudes de la Virgen, amándola con ternura de hijo. Y esto también hay que enseñárselo a las jóvenes generaciones. 

Recuerdo un alumno, convertido a los 18 años en una tanda de Ejercicios Espirituales, con el que un día me encontré en un centro comercial de mi ciudad. Había pasado tiempo, y por su vida diversas penalidades:

"De lo que más me acuerdo de esos días de Ejercicios es de la Virgen –me decía-. ¿Te acuerdas de la imagen de la Virgen que nos regalaste? Pues en los peores momentos de mi vida, por la noche al ir adormir, la cogía y me abrazaba a ella para sentir el calor de la Virgen".

Sí, el amor a la Virgen transmitido en mil y un detalles es una de las claves que no podemos olvidar en esta nueva evangelización en la que estamos embarcados.

Javier Segura

Mi blog "Mar Adentro"

Delegado Diocesano de Enseñanza de Getafe. Director Nacional del Grupo Juvenil Milicia de Santa María. En este blog quiero centrarme en aportaciones sobre la Nueva Evangelización.

Javier Segura Zariquiegui, es autor, editor y responsable del Blog Mar Adentro, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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