María de Selva

Economista por la Universidad de Navarra. He sido profesora ayudante de Macroeconomía en la Universidad de Zurich, gerente de Aguirretel SL y documentalista de la Asociación Valenciana de Empresarios, entre otras cosas. Actualmente, soy ama de casa y madre, a tiempo completo de cinco pequeños, aunque en mis tiempos libres colaboro con distintas actividades educativas y completo mis estudios de postgrado en la UPV.

La semana pasada acudí a una charla muy interesante en la Escuela de Padres del cole de uno de mis hijos. La ponente era Pilar Alamá, una experta educadora con muchos años a sus espaldas trabajando con niños en la etapa de infantil.  Voy a intentar transmitiros todo lo que nos enseñó.

Miércoles, 14 Junio 2017 00:00

El poder de tus palabras

Lo que decimos influye enormemente en nuestros hijos. También es importante el cómo lo decimos, pero eso ya es otro capítulo. Os comento un ejemplo que leí en un buen libro de educación.

Sábado, 06 Enero 2018 00:00

Los Reyes Magos, nuestros aliados

Os quería transmitir una experiencia de estas Navidades que nos ha resultado muy eficaz con uno de nuestros hijos. No sabéis lo que le ha ayudado a querer portarse bien. No sé lo que le durará, pero por ahora sigue efectivo…

Resulta que este hijo nuestro llevaba mucho tiempo portándose mal. Siempre chinchando a sus hermanos y con muy pocas ganas de colaborar en casa. Llegó a tener tan mala actitud a sus 7 años que le amenacé con escribir a los Reyes para que le trajeran, de verdad, lo que se merecía. Él era consciente de que no iba a recibir más que carbón. Y del de verdad.

Martes, 18 Abril 2017 00:00

¿Enamorada de tu hijo?

El otro día me ocurrió un suceso que me dio qué pensar. Estaba en casa de unos conocidos y esperábamos a una amiga con sus hijos. La casa era preciosa, muy grande y espaciosa. Un “chaletazo”, vamos. Al llegar nuestros amigos y abrirles la puerta, el niño, de 7 años, me dice en plan chulito: “¿Esta casa es tuya? ¿cuánto te ha costado? Porque esto vale una pasta, seguro. ¿tan rica eres?”. Su madre ni se inmutó; yo estaba flipada…