Llegar al cielo desde el mundo obrero: Enrique Shaw

La persona que os traigo hoy es un hombre argentino.  Fue el actual Papa Francisco quien concedió permiso para introducir su causa cuando era arzobispo de Buenos Aires.

Me ha causado muy grata impresión su vida porque pertenece a un segmento social bastante desprestigiado, el de los empresarios. ¿Quién no ha oído alguna vez que sólo trabajan para explotar al obrero y llenarse los bolsillos propios?

Una mujer completamente normal

Vamos a ver hoy la vida de otra santa del s.XX. Yo había oído hablar de ella, pero no conocía toda su vida. Pensaba que la habían canonizado por haber dado la vida a su hija a cambio de la suya propia pero no es sólo así, sino que ya vivía profundamente unida a Jesucristo desde su infancia y eso es lo que me ha sorprendido porque realmente lo desconocía.

Este artículo también quiere ser un homenaje a todas esas mujeres que han tenido el coraje, en estos tiempos que corren en los que la vida del no nacido no tiene ningún valor, de dar su vida para que la vida que llevaban dentro tuviera un futuro.

Santa Rita de Casia, antes hija de Dios que madre de sus hijos

Después de Victoria Rasoamanarivo y el matrimonio Martin, los cuales vivieron extraordinariamente su vida ordinaria pero sin muestras, al menos aparentes, de gracias místicas, hoy os traigo una santa excepcional, no sólo por cómo vivió las virtudes, sino también por la cantidad de gracias extraordinarias con las que fue adornada por el Señor.

Victoria Rasoamanarivo, primera columna en Madagascar

¡Cuántos santos y santas hay canonizados por la Iglesia de los que no tenemos ni idea!

A lo largo de la historia y de la geografía, nos encontramos personas con vidas impresionantes que tocan los corazones, como me ha pasado a mí con la vida de la mujer de la que os voy a hablar esta vez.

Santa Mónica

Las que somos madres sabemos bien lo que nos pasa por dentro cuando vemos a uno de nuestros hijos dirigirse por el camino equivocado. Cuando son pequeños, sufrimos las incomodidades de sus llantos nocturnos o sentimos angustia al verlos malitos y con fiebre, pero eso no se puede comparar con lo que se siente cuando ves a un hijo dirigirse por el camino que le lleva a la perdición.

Santo Tomás Moro, la vida por la verdad

Estamos en tiempos revueltos en este mundo en el que vivimos. Hay un desencanto generalizado. Hablo especialmente de España, pero no sólo ocurre aquí. La población no cree ya en todos los que dicen que la actividad política ha de vivirse, principalmente, en actitud de servicio. Esto ha dejado de ser una realidad para convertirse en mera palabrería. La “casta política”, como vulgarmente se llama ahora a los que nos gobiernan, se ha ganado a pulso el que la conciencia ciudadana piense que no son de fiar, que sólo quieren ganar el puesto para llenarse los bolsillos y que, ciertamente, no piensan en el bien común.

Suscribirse a este RSS