¿Demasiado católico?

Como ya comenté en este otro artículo, eso me parecía mi marido cuando le conocí.Yo, desvinculada de la religión desde hacía diez años y con la teoría más o menos aceptada de que Dios era un placebo para los creyentes, pensaba que mi marido era de otro mundo. Del nuestro no, eso seguro, porque pensaba cosas que nadie más que yo conociese pensaba. O eso, o era del siglo pasado. Un anticuado, pensaba yo… un exagerado; incluso a veces, raro, extraño e incomprensible. 

Si no me hubieras dicho...

En los últimos meses no dejo de escuchar y leer sobre la nueva evangelización: congresos, artículos, exhortaciones… Ves a otros, verdaderos evangelizadores del mensaje de Cristo, compartiendo de mil y una maneras ese tesoro que han encontrado…, y yo me planteo otras mil y una veces, qué estoy haciendo yo para dar testimonio de lo que yo he hallado:

¿Es el amor ciego?

En este video podemos ver como los protagonistas, un matrimonio joven, viven su día a día con alegría.  Se despiertan y lo primero que ven es a la persona que más quieren; ríen juntos, se abrazan, se besan…  Empiezan su rutina como cualquier otro día, haciendo la colada, desayunando juntos, diciéndose una cosa bonita antes de que cada uno se vaya al trabajo…  Todo es bonito mientras las cosas van bien pero… ¿Qué pasaría si a alguno de los dos le pasase algo? 

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