10 formas para reforzar vuestra relación matrimonial

Muchas veces, la presión y el estrés pueden dañar nuestra relación matrimonial sin darnos cuenta. La rutina, los quehaceres del día a día, trabajo que nos llevamos a casa, fechas para cumplir proyectos… hace que nos olvidemos de nuestro cónyuge o que no lleguemos a disfrutar el poco tiempo que estemos con él/ella. Para eso, os traemos hoy 10 formas para reforzar vuestra relación matrimonial.

10 frases que nos dice la Biblia sobre cómo amar a nuestra esposa

Adán estuvo solo por el mundo y Dios supo que no estaba bien, así que le dio a Eva, su esposa. Nosotros somos como Adán: andamos solos por el mundo hasta que encontramos a nuestra “Eva”. Ese es un momento de gozo, pues es cuando encontramos a nuestra compañera para toda la vida y a la que ha de llegar con nosotros al Cielo.

Pero para eso tenemos la gran responsabilidad de amar y honrar a nuestra esposa como Cristo hizo por la Iglesia. Para eso la Biblia nos da varios consejos de los cuales voy a mencionar diez: 

Matrimonio e inseguridad infantil

Una vez más son los niños los que me hacen plantearme cosas… los que me hacen pensar, ver el mundo desde sus ojos, y darme cuenta, además, de la confusión a la que están expuestos…

Son ellos los que ven las cosas con un corazón limpio… inocente… pero ven, escuchan el mundo a su alrededor, y terminan aturdidos, confundidos…

Procreación responsable: criterios objetivos

Leemos en la Constitución pastoral Gaudium et spes, punto 48: “(...) Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole, con las que se ciñen como con su corona propia. De esta manera, el marido y la mujer, que por el pacto conyugal ya no son dos, sino una sola carne (Mt19,6), con la unión íntima de sus personas y actividades se ayudan y se sostienen mutuamente, adquieren conciencia de su unidad y la logran cada vez más plenamente. Esta íntima unión, como mutua entrega de dos personas, lo mismo que el bien de los hijos, exige plena fidelidad conyugal y urge su indisoluble unidad”.

Paternidad y maternidad responsables

La doctrina sobre la unión entre matrimonio y fecundidad ha sido pacíficamente aceptada desde el comienzo de la Iglesia. Hasta 1930, era una doctrina unánime entre católicos y ortodoxos, anglicanos y protestantes. Fue en ese año cuando los anglicanos admitieron la licitud de la anticoncepción, al menos en circunstancias determinadas (Conferencia Anglicana, asamblea de Lambeth), rompiendo así la convicción ecuménica cristiana, que había sido unánime. Las demás confesiones protestantes siguieron poco a poco la línea del viraje anglicano en esta cuestión moral tan importante.

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