Matrimonio e inseguridad infantil

Una vez más son los niños los que me hacen plantearme cosas… los que me hacen pensar, ver el mundo desde sus ojos, y darme cuenta, además, de la confusión a la que están expuestos…

Son ellos los que ven las cosas con un corazón limpio… inocente… pero ven, escuchan el mundo a su alrededor, y terminan aturdidos, confundidos…

Procreación responsable: criterios objetivos

Leemos en la Constitución pastoral Gaudium et spes, punto 48: “(...) Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole, con las que se ciñen como con su corona propia. De esta manera, el marido y la mujer, que por el pacto conyugal ya no son dos, sino una sola carne (Mt19,6), con la unión íntima de sus personas y actividades se ayudan y se sostienen mutuamente, adquieren conciencia de su unidad y la logran cada vez más plenamente. Esta íntima unión, como mutua entrega de dos personas, lo mismo que el bien de los hijos, exige plena fidelidad conyugal y urge su indisoluble unidad”.

Paternidad y maternidad responsables

La doctrina sobre la unión entre matrimonio y fecundidad ha sido pacíficamente aceptada desde el comienzo de la Iglesia. Hasta 1930, era una doctrina unánime entre católicos y ortodoxos, anglicanos y protestantes. Fue en ese año cuando los anglicanos admitieron la licitud de la anticoncepción, al menos en circunstancias determinadas (Conferencia Anglicana, asamblea de Lambeth), rompiendo así la convicción ecuménica cristiana, que había sido unánime. Las demás confesiones protestantes siguieron poco a poco la línea del viraje anglicano en esta cuestión moral tan importante.

Métodos naturales VI. Signos de la ovulación

Además de los explicados en el artículo Signos de fertilidad, cada mujer puede observar algunos otros que complementan la información para poder interpretar adecuadamente la gráfica. A continuación, se describen algunos de ellos, que son variables en cada mujer y no tienen por qué aparecer en todas:

Métodos naturales V. Cálculo del posible inicio de la fase fértil

Cuando la mujer ha observado y recogido datos de varios ciclos (la OMS fija como al menos 6 ciclos) puede realizar un cálculo que le indique el posible comienzo de la fase fértil. Es importante resaltar que este cálculo ayuda a situar aproximadamente esta fase fértil pero que no la determina por sí misma, para esto es necesario tener en cuenta los tres signos objetivos anteriormente explicados (moco cervical, temperatura basal y autopalpación de cuello uterino).

Moralidad de los métodos naturales (I)

El Magisterio de la Iglesia establece que hay que excluir absolutamente como vía lícita para la regulación de nacimientos:

1. La interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas.

2. La esterilización directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer.

3. Toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación. (HV,14)

Moralidad de los métodos naturales (II)

La labor de la educación para la vida requiere la formación de los esposos para la procreación responsable. Esta exige, en su verdadero significado, que los esposos sean dóciles a la llamada del Señor y actúen como fieles intérpretes de su designio, abriendo generosamente la familia a nuevas vidas y, en todo caso, permaneciendo en actitud de apertura y servicio a la vida incluso cuando, por motivos serios y respetando la ley moral, los esposos optan por evitar temporalmente o durante un periodo indeterminado un nuevo nacimiento.

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