10 frases que nos dice la Biblia sobre cómo amar a nuestra esposa

Adán estuvo solo por el mundo y Dios supo que no estaba bien, así que le dio a Eva, su esposa. Nosotros somos como Adán: andamos solos por el mundo hasta que encontramos a nuestra “Eva”. Ese es un momento de gozo, pues es cuando encontramos a nuestra compañera para toda la vida y a la que ha de llegar con nosotros al Cielo.

Pero para eso tenemos la gran responsabilidad de amar y honrar a nuestra esposa como Cristo hizo por la Iglesia. Para eso la Biblia nos da varios consejos de los cuales voy a mencionar diez: 

1. “Ama a tu esposa así como Cristo amó a la Iglesia”. (Efesios 5:25)

El amor de Cristo es infinito. Amó tanto a la Iglesia que incluso dio su vida por ella. Así tenemos que ser los esposos con nuestras esposas: amarlas y dar nuestra vida por ellas, como si se la diéramos a Dios.

2. “Ama a tu esposa de la misma forma en que amas tu vida”. (Efesios 5:28-33)

Igual que nos cuidamos y no queremos ningún mal para nosotros, así tenemos que ser con nuestra esposa.  Hay que cuidarla, incluso mejor que a nosotros mismos. Hay que ayudarla y apoyarla en el dolor y en la enfermedad como si nos doliera a nosotros y disfrutar y reír cuando esté feliz. También hay que cuidar sus necesidades espirituales, físicas, emocionales y económicas. Nuestra esposa tiene que ser nuestra prioridad.

3. “Sé considerado, comprensivo…" (I Pedro 3:7a)

Para ser así hay que renunciar a uno mismo. Ayúdala con las tareas; si necesita espacio o tiempo, dáselo. Ayuda a tu esposa con toda tu energía y muéstrale constantemente tu amor hacia ella. Reza y pídele a Dios que te de la gracia para ver cuando actúas desconsideradamente para poder así corregir tu comportamiento.

4. “No seas cruel con tu esposa”. (Colosenses 3:19)

Siempre hay que actuar con amabilidad y respeto. Si estás enfadado, ofréceselo a Dios, y no lo pagues con la persona que más cerca tienes, tu esposa. Tu esposa es el mayor regalo que Dios te ha dado.

5. “Honra tu matrimonio; mantenlo puro siendo honesto en todas las formas”. (Hebreos 13:4)

Jesús dice: “las miradas lujuriosas son adulterio”. (Mateo 5:28). Tu esposa es la mayor belleza que tienes. Aprecia y agradece al Señor la belleza de tu esposa. Ten tus ojos, corazón, mente y deseo fieles a ella.

6. “No te dejes seducir por otras mujeres”. (Proverbios 5:20)

De nada te sirve mirar o comparar a tu mujer con otras mujeres. Lo único que hará es deteriorar la visión que tienes hacia ella. Pídele a Dios la gracia de ver solo atractiva a tu esposa. Ella se va a dar cuenta y se sentirá la mujer más especial del mundo.

7.  Llama a tu esposa ‘bendita’ y elógiala. (Proverbios 31:28-29)

Dile lo guapa que es y que para ti es la mujer más preciosa del planeta. Pero no solo alabes su físico, sino cuánto la valoras como persona. A todos nos gusta que nos llenen los oídos de elogios, y mucho más si es tu cónyuge.

8. “Sé agradecido por tu esposa y date cuenta del favor que has recibido de Dios”. (Proverbios 18:22)

Adán estuvo solo y Dios vió que no estaba bien así que le dio a Eva, su esposa. Hemos sidos bendecidos por Dios dándonos una esposa para que sea ayuda complementaria y necesaria para nosotros. Dale gracias al Señor y reza por tu esposa.

9. “Sé una sola carne con tu esposa en todos los sentidos”. (Mateo 19:5)

Intenta siempre que puedas estar con ella. Ve directo a casa después del trabajo y no pierdas el tiempo yendo al bar. Llámale o escríbele mensajes durante el día para saber cómo está y qué tal va su día. Invertid tiempo en vosotros, tiempo para hablar, dar un paseo, ir a cenar, tomar un café juntos... Cuando estéis juntos, estad en cuerpo y alma. Cuando ella hable, escúchala atentamente y mírale a los ojos; no pienses en otras cosas y hazle preguntas. Estáis llamados a ser un solo cuerpo.

10. Honra a tu esposa “como coheredera de la gracia… para que sus oraciones no encuentren obstáculo”. (1Pedro 3, 7b)

Recibisteis el sacramento del Matrimonio cuando os casasteis.  Recibisteis los dos la misma gracia pero hay que seguir cultivándola. Para ello puedes rezar con tu esposa, ir juntos a misa, visitar al Santísimo, rezar un misterio o el rosario completo... Estad siempre cerca de Jesús y así estaréis más cerca el uno del otro. Pedid a Nuestra Madre que nos cuide y de fuerzas en nuestra vocación que es el matrimonio.

Dale gracias a Dios si encontraste a tu “Eva” y si no, reza para que la encuentres pronto. Rezad por vuestras esposas y dad gracias al Señor a diario.

Javier Gonzalez

Soy madrileño pero llevo 13 años viviendo en Cardiff (Gales). Me casé el año pasado y somos papás de una niña. Trabajo en el departamento financiero de un hospital y estamos como locos por volvernos a España.

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