6 formas de amar más a nuestras esposas con pequeños gestos

Está claro que el matrimonio en un aprendizaje sin fin, en el cual encontramos desafíos constantemente.

Muchas veces damos las cosas por sentado y nos olvidamos del esfuerzo que hacen nuestras esposas por nosotros. No nos damos cuenta de los pequeños detalles y esos son los que hacen la diferencia. 

A continuación podréis leer 6 formas sencillas en la que un esposo puede  amar a su esposa con pequeños gestos.

1. Interésate por su día antes de hablar del tuyo.

Seguro que los dos estáis cansados después de un día largo de trabajo. Seguro que tenéis cosas que queréis compartir con vuestro cónyuge, pero haz este pequeño gesto: pregúntale primero por su día. Pero pon atención a lo que dice y preocúpate por ella. ¿Pasó un mal día? Intenta ser más comprensivo o tolerante. ¿Le pasó algo bueno? Id a celebrarlo; un refresco en el bar de al lado o simplemente haz la merienda y disfrutad tranquilos en casa. 

2. Agradécele cada día por las cosas que hace en casa y por vuestra familia.

Trabajar en casa es uno de los trabajos más duros y menos valorados que existen. No se percibe un sueldo, no se trabaja solo 8 horas al día, se trabajan los 7 días de la semana, no hay descansos y ¡no se tienen vacaciones! ¿Quién quiere este puesto de trabajo? 

Hay mucho esfuerzo, trabajo y horas para mantener la casa limpia, preparar a los niños, hacer la comida... Y muchas veces no nos damos cuenta de ese esfuerzo y esperamos tener siempre la comida preparada y puesta en la mesa sin movernos del sofá, y eso no es así. Tenemos que ayudar en casa en todo lo que podamos y siempre, siempre, siempre, agradecer a nuestra esposa por las cosas que hace. Darle las gracias por hacernos la comida, plancharnos las camisas, tener la casa limpia, cuidar a los niños mientras descansamos un poco.... Díselo, escríbele una nota, regálale unas flores, una caja de bombones... da igual el modo, pero agradéceselo. No podemos ser tampoco comodones y tenemos que ayudar en casa. Yo personalmente, al trabajar de lunes a viernes, aprovecho para hacer las cosas de casa los fines de semana para que mi mujer pueda descansar: preparar las comidas, fregar los platos, aspirar, poner la lavadora, tender, cambiar pañales, dar de comer a nuestra hija.... cualquier cosa que pueda hacer falta. Así ella puede descansar un poco de trabajar en casa de lunes a viernes sin descanso alguno. 

3. Siempre sé agradecido aunque no este hecho perfectamente.

A quien tienes al lado no es una sirvienta ni una chacha ¡Es tu esposa! Si hace algo por ti es porque quiere y tienes que ser agradecido por ello. Incluso si hizo algo mal. Por ejemplo, si hizo la cena y ese día quedo más “sabrosa” de lo que suele salir, no le digas que está salada y que te haga una tortilla para cenar, sino que dale las gracias por hacer la cena y cómetela.  Ese día bebes un poco más de agua y ya está, jajaja. De verdad, simplemente agradécele por hacer la cena, porque ella lo hizo con toda su mejor intención y con mucho amor. Así que no le hagas críticas.¿Te planchó las camisas y tiene alguna arruguita? Dale las gracias por haberte planchado las camisas, pues si no llega a ser por ella no las tendrías planchadas. Es muy fácil caer en el lado negativo, así que haced un esfuerzo y mirad siempre el lado positivo de las cosas. 

4. Si hay que hacer algo, y los dos estáis cansados, levántate y hazlo tú. 

Los dos al final del día seguro que estáis muy cansados. Todavía quedan cosas por hacer: recoger la mesa, fregar los platos de la cena, acostar a los niños, un “regalo” de vuestro bebe… No hagas una pausa esperando a que el otro lo haga. Levántate y hazlo tú. Como esposo, eres la cabeza de la familia. Guía haciendo el trabajo que ninguno de los dos quiere hacer y da ejemplo a tus hijos de cómo ser un buen esposo y padre. 

5. Trata a tu mujer como una reina y halágala.

La que tienes a tu lado es tu esposa. Halágala, pues es la persona más bonita, por dentro y por fuera, que hay en el mundo. Díselo, escríbeselo, recuérdaselo, regálale cosas. No todo es el exterior, sino que también importa el interior. Recuérdaselo constantemente. A todo el mundo le gusta escuchar cosas bonitas, así que trata como una reina a tu esposa. Veras como ella te tratara a ti como un rey. 

6. Pasa tiempo de calidad con tus hijos todas las tardes.

Esto es una cosa en la que todos salen beneficiados. Tú te diviertes con tus hijos y ellos contigo. ¿Cómo puede este pequeño gesto hacer que ames más a tu esposa? Pues muy simple, primero porque seguro que le encanta verte jugar con los niños. Y segundo, porque si ha estado todo el día con ellos, seguro que disfruta de esa pequeña pausa para descansar o hacer otras tareas que hacen falta.

¿No creéis que es bastante fácil amar un poquito más a vuestra esposa?  ¡Pues ve y ámala!

Javier Gonzalez

Soy madrileño pero llevo 13 años viviendo en Cardiff (Gales). Me casé el año pasado y somos papás de una niña. Trabajo en el departamento financiero de un hospital y estamos como locos por volvernos a España.

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