10 formas para reforzar vuestra relación matrimonial

Muchas veces, la presión y el estrés pueden dañar nuestra relación matrimonial sin darnos cuenta. La rutina, los quehaceres del día a día, trabajo que nos llevamos a casa, fechas para cumplir proyectos… hace que nos olvidemos de nuestro cónyuge o que no lleguemos a disfrutar el poco tiempo que estemos con él/ella. Para eso, os traemos hoy 10 formas para reforzar vuestra relación matrimonial.

 1. Nuestro cónyuge siempre es lo primero.

Seguro que tenemos un montón de cosas que hacer, pero a la hora de priorizar, una persona casada lo tiene que tener muy claro: el cónyuge siempre es lo primero delante de todos los demás asuntos.

 2. Risas y diversión.

Aparte de buscar constantemente tiempo para estar juntos, tenéis que pasarlo bien y reíros juntos. Juegos, deporte, cine, ir a tomar un café… todo lo que se haga en pareja ayuda. Siempre os tenéis que divertir y reiros. Las risas son el pegamento del matrimonio.

 3. Planificad tiempo juntos.

Es importante que siempre os obliguéis a pasar tiempo juntos. No podéis esperar a que el rato sea improvisado o cuando tengáis un ratito, cuando estáis haciendo otras tareas, porque al final nunca llegará. La relación matrimonial es la prioridad de todo matrimonio. Si hace falta, poneos en una hoja de papel bien grande un “Pasar tiempo juntos” todos los días. Todos tenemos móvil. Poneos una alerta de esa “cita” y nunca, nunca, nunca, faltéis a ella.

 4. No os agobiéis por las cosas pequeñas.

No me refiero a vuestra hija que no hace más que tocar todo y metérselo en la boca, jajaja, sino, por ejemplo, cuando sintáis que os estáis enfadando, parad un segundo, respirad y preguntaos: ¿de verdad merece la pena enfadarme por esta tontería? En la mayoría de los casos no, por lo que es mejor respirar y pensar en otra cosa. 

Que el tema de vuestras conversaciones sean vuestras prioridades. Recordad siempre lo que es importante. Simplificad vuestro estilo de vida y no os amarguéis por pequeños problemas, porque eso hará que se agríe vuestra relación con vuestro cónyuge e hijos.

 5. Entregaos con generosidad… y juntos.

Sed voluntarios en la iglesia, en un comedor social, apuntaos a un grupo que ayude a los necesitados… Ayudad a los demás, pero hacedlo juntos. Eso os unirá y os dará perspectiva.

 6. Comunicación y respeto.

Los malentendidos son una fuente de estrés y tensiones. Tenéis que comunicaros constantemente; mantén informado a tu cónyuge, y nunca, nunca, nunca, os faltéis el respeto. Hay que expresarse con amor y buenos modales.

 7. Nunca os mintáis.

Nunca jamás os mintáis. La confianza ciega en el otro es uno de los pilares del matrimonioTenéis que poder confiar en el otro sin miedo alguno. Si os empezáis a mentir, romperéis esa confianza y al final tendréis que mentir más y más para cubrir las mentiras que digáis. Ya sabéis el refrán : “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Lo peor de todo no es el hecho de mentir, sino que romperéis la confianza con vuestro cónyuge y, la confianza es muy fácil romperla, pero muy difícil construirla.

 8. Tocaos, besaos, abrazaos…

El contacto físico reduce el estrés y os hará sentiros más cerca el uno del otro. Agarraos de la mano cuando paséis juntos, acurrucaos juntos en el sofá viendo una peli, daos un beso y un abrazo cada vez que os reencontréis… Todo esto también hará que os sintáis deseados y queridos. Recordad vuestro tiempo de novios.

 9. Fijaos en las cosas positivas y no en las negativas.

No os voy a mentir, es mucho más fácil fijarse en las negativas que en las positivas, pero tenemos que hacer el esfuerzo de fijarnos en las positivas y potenciarlas. Alaba, suscita, promueve, anima a tu cónyuge para que así, día a día, seáis un poco mejores.

 10. Sé feliz con lo que tienes.

No nos vamos a mentir, todos somos consumistas y, sin darnos cuenta, empezamos a comprar y comprar cosas que no nos hacen falta o al final no las llegamos a usar. Compramos una tele nueva porque la que tenemos ahora nos parece muy pequeña, un móvil nuevo porque es el último modelo, ropa que al final se queda en el armario con las etiquetas puestas, un coche nuevo… Al final, acabamos comprando cosas para rellenar nuestra vida y lo vamos pagando a plazos o con tarjetas de crédito que lo único que hacem es endeudarnos más y más, y luego eso se resiente en nuestra familia. El estrés, el mal humor por no pagar las facturas, es más fácil que te empiece a disgustar tu trabajo porque no ganas lo suficiente para pagar esas cosas que no te hacían falta… Tenemos que tener un poco de fuerza de voluntad y solo comprar lo que nos haga falta o remplazar las cosas que estén rotas, y no porque haya salido un nuevo modelo de móvil y lo quiero, cuando el que tienes no tiene ni un año… 

Un consejo: vivid con sencillezNo intentéis llenar vuestras vidas de cosas materiales, sino de momentos y recuerdos que llevaréis siempre en vuestro corazón. Invertid ese dinero en hacer cosas con vuestro cónyuge; para eso sí que merece la pena gastar todo el dinero del mundo.

Javier Gonzalez

Soy madrileño pero llevo 13 años viviendo en Cardiff (Gales). Me casé el año pasado y somos papás de una niña. Trabajo en el departamento financiero de un hospital y estamos como locos por volvernos a España.