Martes, 26 Abril 2016 00:00

El noviazgo II

Escrito por

TEOLOGIA DEL CUERPO y BIOETICA LECCION # 16 ¿QUÉ ES EL NOVIAZGO? Parte II.

Para leer la primera parte de este artículo, pincha aquí.

¿Qué es el noviazgo? ¿Para qué es el noviazgo?
El Noviazgo no es un tiempo para divertirse, gozar, pasear, bailar, festear, aunque todo eso puede hacerse de novios. El Noviazgo es un tiempo de prueba y de aprendizaje. De prueba para definir si ésa es la persona con la que me debo casar. Y de aprendizaje para prepararse para el compromiso que se hará para toda la vida.

¿Cuánto tiempo tarda en prepararse un médico? ¿Un abogado? ¿Un oficinista? ¿Un técnico de cualquier especialidad? ¿Un obrero? Para todas esas profesiones y oficios se requiere un tiempo de preparación.

El Sacerdocio, como el Matrimonio, es una vocación, un llamado de Dios a un camino de santidad. Y un Sacerdote puede estar formándose durante unos 10 a 15 años.

Y para el Matrimonio ¿cuánto tiempo de formación reciben los novios? ¿Cuánto tiempo de formación creen ustedes se requeriría para dos personas que se van a embarcar en una empresa tan seria como es la constitución de una familia?

Sea el noviazgo más largo o menos largo, tiene que ser un tiempo muy bien aprovechado para ir aprendiendo a ser buenos esposos. Es un período de aprendizaje en conjunto.

¿Cómo se puede aprovechar el noviazgo como preparación al Matrimonio?
-
FORMARSE
- ORAR
- COMUNICARSE
- ORDENAR

-FORMARSE: Durante este tiempo los novios deben formarse sobre todo lo relacionado con el compromiso que van a adquirir como esposos. Deben leer documentos de la Iglesia sobre lo que es el Matrimonio Cristiano. El Catecismo de la Iglesia Católica es un libro básico para todo católico. El Matrimonio se encuentra en la sección de los Sacramentos. Leer juntos libros de espiritualidad, sobre la religión católica, sobre lo que significa la vida espiritual personal y conyugal. Usar la navegación en Internet para revisar páginas católicas que traten temas espirituales y matrimoniales. Se trata de ir creciendo juntos en la vida espiritual como personas y como futuros esposos.

- ORAR: La empresa que van a constituir es lo más importante que vana hacer en sus vidas. No pueden llevar a cabo su vida matrimonial si no ponen a Dios de Primero en sus vidas y en su futuro matrimonio. Aprender a orar juntos, ir a Misa mínimo los Domingos juntos, confesar con frecuencia y comulgar al menos semanalmente. Ambos deben andar por el camino de la oración.

- COMUNICARSE: Desde novios hay que aprender a comunicarse de manera efectiva, desde el fondo del corazón, comunicando sentimientos, emociones, dolores, alegrías. Aprender a fertilizar y regar el amor a través del diálogo hablado o escrito.
- ORDENAR: Poner las cosas en el lugar que corresponden. A Dios de Primero. A la pareja primero que uno mismo. Eso significa pensar y asistir primero al otro. Así es el verdadero amor: primero el otro y después yo. Hay que ordenar las prioridades: Dios Primero y mi pareja antes que yo mismo. Ordenar también significa cambiar lo que haya que cambiar, en maneras de ser y de actuar,disminuyendo los defectos y aumentando las cualidades que promueven la unión. El sexo también hay que ordenarlo: es para el Matrimonio, no para el noviazgo. Las cosas que haya que ordenar hay que ordenarlas en el noviazgo, no se puede pretender ordenarlas ya casados. Eso es caldo de cultivo para problemas futuros.

¿Por qué dos personas que se aman de verdad no pueden tener relaciones sexuales antes del matrimonio?
La primera razón es porque en la Biblia, Dios nos ha dicho que el sexo es para el Matrimonio. Y eso debería bastarnos. Dios, que nos ha creado hombre y mujer para el amor -para el amor verdadero- debe tener algo que decir con relación a cómo debemos usar las potencialidades sexuales que El nos ha dado. ¿No creen?

Además, la Iglesia, siguiendo esa instrucción divina también enseña que las relaciones sexuales están reservadas para después de recibir el Sacramento del Matrimonio. La Iglesia desea proteger el amor. No hay nada más grande que podamos ofrecer a alguien que el don de nosotros mismos.

La castidad prematrimonial no es que sea fácil, pero no es imposible. Y si Dios la pide, El es el que sabe, nosotros no.

Los que han tratado de ser castos antes del Matrimonio dan fe de que, a pesar de ser difícil, con la gracia divina es posible. Además testimonian de que es un regalo maravilloso que se dan como esposos una vez ya casados.

Y las estadísticas nos dicen que el 80% de las parejas que han cohabitado teniendo relaciones sexuales antes del matrimonio, terminan en divorcio. (Javon Evert, Do you really love me?)

 ¿Qué relación hay entre la sexualidad y el amor?
La sexualidad separada del amor trae consecuencias negativas, porque el encuentro sexual requiere el ámbito de un amor fiel, seguro, confiable y permanente.

Contrario a lo que muchos piensan, la sexualidad, por medio de la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta el centro más íntimo de la persona”. (JP II)

Cuando la sexualidad se separa del amor y es usada sólo por la satisfacción, se destruye el significado de la unión sexual entre hombre y mujer.

El sexo antes del Matrimonio puede crear conflicto en la relación hombre-mujer. Esa relación tiene tres componentes: físico, emocional y espiritual. Si te relacionas a nivel físico se interfiere con el nivel emocional y el espiritual.

Y esto es así porque “Dar tu cuerpo a otra persona simboliza la donación total de uno mismo a esa persona” (JP II).

Quienes buscan el sexo sin amor se engañan y mienten, porque la cercanía de sus cuerpos no corresponden a la cercanía de sus corazones. Y quien no toma en cuenta su lenguaje corporal termina haciendo daño a su cuerpo y a su alma.

El sexo así se hace inhumano, pues queda degradado a un medio de obtener placer y se convierte en mercancía.

“Te amo” significa:  “Te quiero sólo a ti, te quiero totalmente, todo lo que eres, y quiero entregarme a ti para siempre”.

Siendo esto así, no podemos estar diciendo con nuestro cuerpo: yo te amo, pero sólo por un tiempo o sólo para probar.

Es sabido que muchos toman las relaciones pre-matrimoniales seriamente y piensan que serán para siempre.  Sin embargo, las relaciones sexuales antes del matrimonio incluyen dos limitaciones que son incompatibles con el verdadero amor: la opción de terminar la relación y el temor de procrear un hijo.

“La experiencia nos muestra que las relaciones sexuales prematrimoniales no facilitan, sino que más bien dificultan la elección del compañero(a) para toda la vida. Parte de la preparación para un buen matrimonio consiste en educar y afianzar vuestro carácter. Debéis cultivar también aquellas formas de amor y ternura que son adecuadas a lo transitorio de vuestra relación de amistad. El saber esperar y renunciar facilitará el poder mostrar amor a vuestra futura pareja” (JP II).

Sólo el amor comprometido y duradero dentro del matrimonio abre el espacio para que la sexualidad sea motivo de verdadera felicidad.

Las estadísticas actuales ya muestran que aquéllos que fueron castos durante el noviazgo tienen más chance de tener éxito en sus matrimonios. Y no son estadísticas de la Iglesia.

Nada menos que el New York Times (Abril 15, 2012) informó de las terribles estadísticas sobre los fracasos matrimoniales y que “vivir juntos antes del Matrimonio genera altas tasas de infelicidad marital y divorcio”.

“Investigaciones señalan que el riesgo se encuentra en la misma convivencia.” (Meg Jay, psicóloga clínica de la Universidad de Virginia, Estados Unidos).

Dicen estas investigaciones: “Se llega a la decisión de convivir sin demasiado diálogo y sin advertir las diferentes percepciones que varones y mujeres tienen sobre la convivencia… las mujeres tienden a ver la convivencia como un paso al matrimonio, mientras que los hombres la ven como una prueba de la relación o forma de posponer un compromiso”.

Entonces, ¿tiene razón Dios? ¿tiene razón la Iglesia con su prédica milenaria sobre la castidad prematrimonial?  La mayoría consideran esa prédica retrógrada, represiva, impráctica, tonta. Pero ya las estadísticas dan razón a la Iglesia y a Dios.

Pero ¿hasta dónde puedo llegar en el Noviazgo? se preguntarán algunos.
Piensa hasta dónde quieres tú que tu futuro esposo o esposa llegue. Ese es un buen límite.

¿Qué hacer si ya he tenido relaciones sexuales o estoy llevando relaciones sexuales pre-matrimoniales?
Dios nos ama sea cual sea la situación en que estemos, sea una situación complicada, aún una situación de pecado. Pero Dios también nos muestra su verdad y su camino y nos da todas las gracias necesarias para seguirlo.

Puede buscarse la ayuda de un Sacerdote o alguna persona confiable y de experiencia cristiana para ayudar en esa búsqueda.

Buscando el camino correcto podrán darse cuenta de que, no importa la situación, siempre puede comenzarse de nuevo con la ayuda de Dios.

Si estás en una relación sexual activa, haz esta prueba: quita el sexo a ver qué base real tiene la relación. No teman. Quiten el sexo de la relación a ver si queda el amor.

Tener un alma limpia es la clave para tener relaciones limpias y mente pura. La Confesión frecuente es indispensable. La Confesión cura la lujuria y ayuda a perseverar en una vida pura. Solos es imposible. Hay que contar con Dios para llevar una vida en castidad.

¿Qué es la castidad?
Castidad es la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual según los principios de la fe y la razón.

La castidad no es una negación de la sexualidad. Por la castidad la persona adquiere dominio de su sexualidad.

Por ese dominio, la persona es capaz de integrar la sexualidad en una sana personalidad, en la que la persona usa su sexualidad para el propósito para el cual Dios nos la dio. Castidad es señorío de la razón sobre la sexualidad.

Isabel Vidal de Tenreiro es esposa, madre de dos hijos y abuela de cinco nietos. Escritora venezolana especializada en temas de espiritualidad católica. Desde el noviazgo, ella y su esposo pertenecieron al Movimiento Familiar Cristiano, luego participaron en la promoción de los Encuentros Conyugales en su país. Dirige dos páginas web sobre temas católicos y conduce grupos de reflexión espiritual vía Internet.