P. Félix López

Mi blog “El plan de Dios sobre la familia“

Pertenezco a los Siervos del Hogar de la Madre desde su fundación en 1990, soy sacerdote desde hace 21 años, licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Teología Dogmática por la Universidad de la Santa Cruz en Roma. Me dedico especialmente al apostolado con los laicos y a predicar retiros a jóvenes y adultos.

Miércoles, 18 Diciembre 2019 12:00

El perdón en el matrimonio (I)

El matrimonio es la vocación más común para el desarrollo integral de la persona, y debe ser vivido como camino de santidad junto a su cónyuge. El matrimonio es una escuela de amor, porque amar es un arte que requiere de un aprendizaje, algo que se debe vivir como un fascinante desafío ya que, en este camino, los cónyuges están llamados a crecer en el amor mutuo, a ayudarse mutuamente a realizarse en la entrega sincera de sí mismos, realizando ese “éxodo” que consiste en salir de las propias comodidades y egoísmos para donarse al otro.

Miércoles, 03 Enero 2018 00:00

Espíritu Santo y matrimonio

No es casualidad que Luigi y María Quattrocchi, primeros esposos beatificados conjuntamente como matrimonio, estén enterrados en el  santuario dedicado a la advocación de Nuestra Señora del Divino Amor (o del Espíritu Santo). Ellos vivieron con un solo corazón, entendiendo que el matrimonio es una comunión de vida entre el hombre y la mujer siguiendo la imagen de Dios, Uno y Trino.

Viernes, 17 Noviembre 2017 00:00

Matrimonio y don de piedad

A lo largo de nuestros artículos, hemos repetido numerosas veces la importancia de contar con la gracia que otorga el sacramento del matrimonio para la vida de los esposos. En cuanto vocación a la santidad, el matrimonio, como cualquier otra vocación,  es una tarea irrealizable con las solas fuerzas de los esposos.

Para leer la primera parte, pincha aquí.

Los esposos están llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo. Deben entregarse para transformar el mundo desde dentro, para hacer visible con su amor el amor que Cristo tiene por su Iglesia.