P. Félix López

Mi blog “El plan de Dios sobre la familia“

Pertenezco a los Siervos del Hogar de la Madre desde su fundación en 1990, soy sacerdote desde hace 21 años, licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Teología Dogmática por la Universidad de la Santa Cruz en Roma. Me dedico especialmente al apostolado con los laicos y a predicar retiros a jóvenes y adultos.

Viernes, 17 Noviembre 2017 00:00

Matrimonio y don de piedad

A lo largo de nuestros artículos, hemos repetido numerosas veces la importancia de contar con la gracia que otorga el sacramento del matrimonio para la vida de los esposos. En cuanto vocación a la santidad, el matrimonio, como cualquier otra vocación,  es una tarea irrealizable con las solas fuerzas de los esposos.

Para leer la primera parte, pincha aquí.

Los esposos están llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo. Deben entregarse para transformar el mundo desde dentro, para hacer visible con su amor el amor que Cristo tiene por su Iglesia.

Jueves, 26 Enero 2017 00:00

Espiritualidad conyugal

El término espiritualidad conyugal es relativamente nuevo. De hecho, no es hasta el siglo XX cuando el Magisterio de la Iglesia empieza a enunciarlo como tal aunque, en realidad, es un concepto tan antiguo como el mismo sacramento del matrimonio: Si todos los fieles han recibido de Dios la vocación universal a la santidad, es lógico que no solo los consagrados cuenten con su propia espiritualidad, sino que también los esposos tengan una espiritualidad peculiar de su vocación particular. 

Miércoles, 28 Diciembre 2016 00:00

¿Por qué mantener el celibato en la Iglesia?

No deja de ser llamativo que cada cierto tiempo reaparezcan en la opinión pública, en los medios de comunicación y, a veces, dentro de la misma Iglesia, críticas o dificultades contra el celibato sacerdotal. A nivel teórico, creo que desde el Magisterio, se han dado razones de peso para responder a todas las objeciones que, de forma reiterativa, se han propuesto a la práctica del celibato. Y a nivel práctico, la mejor defensa del celibato es la experiencia cotidiana de miles de sacerdotes que han vivido y viven su celibato con alegría, con fe, con entusiasmo.