P. Francisco José Ramiro García

Doctor en Teología Moral, Doctor en Ciencias de la Educación. Máster en Bioética por las Universidades de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna. Profesor de Teología Moral y de Bioética del Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias. Miembro fundador de la Asociación Canaria de Bioética (ACABI). Coordinador y Profesor del Máster de Bioética de Canarias. Presidente del Comité Científico del Congreso Nacional de Bioética Canarias 2002. Miembro del Comité Asistencial de Ética del Hospital Universitario Dr. Negrín (2005). Miembro de La Comisión Asesora de Bioética de Canarias (2008). Coordinador de la web: Bioética en la Red.

Se puede afirmar que desde la fecundación comienza una vida humana individual si tenemos en cuenta las tres propiedades principales que caracterizan el completo proceso epigenético que, según C.H. Waddington -introductor del término epigénesis- podría ser descrito como «la emergencia continua de una forma de estadios precedentes».

Jueves, 30 Marzo 2017 00:00

El comienzo de la vida humana individual

Cuando se pretende hablar, en sentido biológico, del comienzo o del final de la vida, hay que especificar a qué tipo de fenómeno de vida nos estamos refiriendo: a nivel de célula, de organismo, de población o de especie.

Miércoles, 15 Febrero 2017 00:00

La vida humana: don de Dios

Ha sido una constante en la historia la consideración de que la vida era recibida de Dios, y que solo Él determinaba su final. No es que no se hayan producido atentados de distintos tipos contra la vida de los hombres. En todas las épocas ha habido abortos, infanticidios, asesinatos, pero estas acciones eran en general consideradas delictivas. Es en el siglo XX cuando se empieza a discutir sobre el derecho a la vida del ser humano, que podríamos decir que no goza de todas las condiciones de autonomía y autodefensa.

Miércoles, 11 Enero 2017 00:00

La creación y la procreación

Veíamos en nuestro último artículo, que para entender la visión cristiana del hombre, es muy importante entender que lo decisivo en el origen del hombre es la creación de cada individuo, que por eso se convierte en una persona irrepetible.