Y ahora, ¿a quién votamos?

No se me alarmen queridos lectores, no voy a tratar de adoctrinarles ni de dirigir su voto de cara a las próximas elecciones del 20 de diciembre. Sobre todo porque, por desgracia, los católicos, no tenemos a nadie que nos represente, a lo mejor sí, pero hay que mirar con lupa.

La gran parte de los partidos políticos que se presentan a las elecciones están en contra de la Iglesia Católica, y los que no lo dicen abiertamente, están a favor del aborto, es decir de matar y los católicos tenemos un quinto mandamiento de la ley de Dios que dice: no matarás. Por lo tanto, si yo voto a estos partidos, me hago cómplice de las muertes que se cometan, si ganan las elecciones.

Muchos dicen: “claro, pero es que si no voto a estos ganan los otros, prefiero votar el mal menor” ¡Dios mío!, hay que ver la cantidad de niños abortados durante estos últimos años, amparados por el mal menor. Los católicos no podemos seguir apoyando con nuestro voto que se sigan asesinando bebés.

Lo que no podemos hacer es quedarnos en casa, de alguna manera hay que decir a los políticos que estamos de acuerdo con la democracia, pero que no estamos representados. Hay dos formas de hacerlo, una votando en blanco y otra con votos nulos. Cuantos más votos en blanco haya, más les costará a esos partidos pequeños (suelen ser los antisistema y los extremistas) acceder a un escaño, de forma que en vez de tener un potpurrí de partidos en el parlamento, tendremos menos. El voto nulo no afecta a nadie, no cuenta. Y la abstención, dicen que favorece al centro-derecha, que la gente de izquierda es la que se suele abstener. De todas formas, como he comentado en el primer párrafo, habrá que mirar con lupa todos los partidos que se presentan, por si suena la flauta y alguno defiende nuestros valores católicos.

Luego existe un miedo tremendo a que ganen los antisistema, los anticatólicos, las izquierdas, etc., yo, qué quieren que les diga, soy partidario de lo que dice el Apocalipsis “Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”, por eso no me da ningún miedo que ganen las izquierdas, más bien al contrario. ¿Por qué? Pues porque es la única manera de que despertemos, de que defendamos nuestra fe de verdad, de que luchemos por conseguir una tierra mejor para nuestros hijos, en definitiva, de que despertemos de una vez de esa tibieza en la que nos hemos sumergido y que nos sumergimos, cada vez que gana las elecciones el partido actual. ¿Sufriremos? Posiblemente, aunque no creo que lleguemos a los extremos de los cristianos perseguidos en Siria o Irak. Nos tocará apretarnos el cinturón, insultos, burlas, y cosas por el estilo, pero que quieren que les diga, todo eso nos asemejará más a Cristo y qué es lo que tenemos que ser, pues eso: Otros Cristos y si Él lo quiere, pues ¡Bendito sea Dios! Mucho ánimo y que el Señor y Nuestra Madre les bendigan.

Enrique Carrasco

Mi blog "Sin pelos en los dedos" 

Soy ingeniero de sistemas y padre de cuatro hijos, unos superando la adolescencia y otros en medio de ella. Mi intención con este blog, es comentar asuntos que creo son importantes para la vida del católico, teniendo en cuenta la situación de relativismo y pensamiento único que nos quieren inculcar. Sin ofender a nadie, sí me gustaría despertar en aquellos que lean mis artículos, el espíritu evangelizador y de lucha de los primeros cristianos que les llevó incluso a entregar sus vidas por Cristo y su Iglesia.

Enrique Carrasco, es autor, editor y responsable del Blog Sin pelos en los dedos, alojado en el espacio web de www.infofamilialibre.com 

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